La pasada semana, el Congreso tumbó el 'decreto ómnibus' en el que el Gobierno incluyó la subida de las pensiones y medidas del escudo social como ampliar la prohibición de desahucios a familias vulnerables. El 'no' de PP, Vox y Junts a votar estas medidas juntas ha obligado al Ejecutivo a aprobarlas por separado, en dos decretos que han aprobado este martes en el Consejo de Ministros. Mientras que, a priori, la subida de las pensiones contará con el apoyo mayoritario de la Cámara Baja, la aritmética parlamentaria pone en jaque las medidas antidesahucios.
El pacto de una reforma al decreto original con el PNV ha sido la clave para que se vuelva a aprobar la moratoria. Las negociaciones han durado hasta poco antes del comienzo de la reunión en Moncloa. En ellas, el Gobierno ha vuelto a precisar de equilibrios para contentar a todo el espectro de los socios de investidura. Con la renuncia de José Luis Ábalos a su escaño, que otorga uno más al grupo socialista, las matemáticas son un poco más fáciles para el PSOE. Ahora les basta con la abstención de Junts para ganar las votaciones, pero esto siempre y cuando mantengan el apoyo de partidos como Podemos, los socios más críticos con el Gobierno.
A la espera de ver qué votarán los catalanes, el nuevo decreto pactado con el PNV no convence en Podemos. El nuevo texto incluye una salvedad que protege a los propietarios que solo tengan una vivienda en alquiler y estén en situación de impago. Una cesión a los vascos que a la secretaria general de los morados, Ione Belarra, le produce "asco absoluto", como ha expresado poco después de su anuncio en sus redes sociales. "Pobrecitos, sólo pertenecen al grupo más rico de nuestra sociedad", ha añadido.
Sumar critica el decreto, pero pide mantener la calma
El principal socio del Gobierno, Sumar, critica la reforma impuesta por el PNV, pero no pone en duda que apoyará el nuevo decreto y se cuelga la medalla de que "el Gobierno no trae ninguna bonificación a los caseros". Lo ha expresado su portavoz de Vivienda Alberto Ibáñez, que preguntado en el Congreso por las matemáticas que pueden volver a tumbar las medidas, ha llamado a la calma, asegurando que salen. Admite, eso sí, la realidad de que sin Junts todo depende de Podemos. Ibáñez pide "evitar palabras gruesas", pero deja todo en manos del PSOE y les advierte de que sería un error priorizar a Junts antes que a Podemos.
Los que salen victoriosos en esta ocasión son los miembros del PNV. Los jeltzale celebran un "acuerdo de mínimos" que incluye a los pequeños propietarios en el escudo social, evitando que "se conviertan en nuevos ciudadanos vulnerables". La petición del Grupo Parlamentario Vasco garantiza que "se tiene en cuenta la situación de estas personas y se les permite recuperar la posibilidad de alquilar sus pisos, evitando que continúen los meses de impagos", aseguran.
Junts espera a "leer la letra pequeña"
En cualquier caso, la votación en el Congreso, aún pendiente de fecha, será un nuevo dolor de cabeza en la Moncloa. El troceo de los dos decretos deja sin argumentos a PP y Junts para oponerse a la subida de las pensiones. La portavoz en el Congreso de los populares, Esther Muñoz, ha dicho este martes que si el decreto solo incluye este asunto lo apoyarán. Sin embargo, ambos partidos se opusieron a la suspensión de los desahucios, argumentando que favorecen la okupación.
Esto obliga al Gobierno a buscar sí o sí la abstención de Junts, a quienes esperan seducir con la rebaja de la moratoria pactada con el PNV. Su portavoz parlamentaria Miriam Nogueras no cierra la puerta del todo, pero aplaza dar a conocer qué votarán. En una entrevista en La Sexta ha dicho que esperarán a "leer la letra pequeña" del decreto para decidir si lo apoyan. Una leve esperanza para el Gobierno que ha ido acompañada, eso sí, de crítica: "No han solucionado el problema ni lo van a solucionar, han tenido seis años", ha dicho.