El juicio del caso Kitchen ha dejado muchas sorpresas. Una de las declaraciones que más expectación generaba era la de la ex secretaria general del PP y exministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, y no decepcionó: reconoció que se había reunido con el comisario policial José Manuel Villarejo "unas siete u ocho veces" y dijo de él que "se quejaba de ser un hombre que había prestado grandes servicios al Estado y que no se los habían recompensado lo suficiente", en una alusión a la Operación Cataluña, por la que un dispositivo parapolicial puso esfuerzos para mermar el avance del proceso independentista en Cataluña e investigar la fortuna del expresident de la Generalitat Jordi Pujol.

Cospedal mentaba al excomisario Villarejo ante a la pregunta que le hizo el abogado del mismo, Antonio García Cabrera. El letrado le preguntaba a la exministra si recordaba si habían hablado sobre "alguna cuestión económica" en sus reuniones y si "se quejaba de haber puesto a disposición del Estado un patrimonio empresarial suyo, un dinero suyo en una operación de interés para la unidad de la nación española". "Él, en ese sentido, se sentía perjudicado porque consideraba que había prestado grandes servicios al Estado para muchas cosas importantes", argumentaba Cospedal. Al preguntarle el letrado si le había comentado que "incluso había puesto su patrimonio para la unidad nacional", "Pues posiblemente me lo dijera, letrado, posiblemente". Antes de eso, la exsecretaria general del PP negó que Villarejo recibiera ninguna retribución económica.

Ninguno de los dos, ni García Cabrera, ni Cospedal, pronunció explícitamente las palabras Operación Cataluña, pero el asunto se coló en un juicio en el que está previsto, si la salud se lo permite, que declare el propio Jordi Pujol. Uno de los argumentos principales de su defensa consiste en que la causa abierta por su fortuna en Andorra comenzó, precisamente, por el dispositivo liderado por Villarejo, ya que la expareja de su hijo mayor, Victoria Álvarez, denunció que había acompañado a Andorra a Jordi Pujol Ferrusola con dinero en efectivo en bolsas, alentada por el propio comisario para que así lo hiciera.

Del 'Proyecto Barna' a la 'Operación Cataluña'

Finales de 2012. Fue el momento en el que las agendas de Villarejo marcaban que comenzó lo conocido como 'Proyecto Barna', que trascendió más adelante a la prensa como 'Operación Cataluña'. Un ambicioso operativo que, además de desfogar el independentismo catalán, pretendía emprender un "plan de imagen" para relanzar la popularidad del PP catalán en una región y época en la que sus previsiones eran muy complicadas.

Unos meses más tarde, el 1 de julio de 2013, las agendas del comisario contenían otro escrito en relación con María Dolores de Cospedal. "MD: Comprende que hay que pagar lo pendiente y valora que se siga con el tema catalino". El 12 de junio de 2014, casi un año después, Villarejo escribe en sus notas que Cospedal le propuso utilizar la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), de capital público, para sufragar un "pago pendiente" de 100.000 euros. En sede judicial, la exministra de Defensa ha asegurado que el comisario no recibió pago alguno.

Francisco Martínez, al otro lado del teléfono

Publicaba El Periódico un audio en el que se escuchaba a Villarejo comprometerse, el 13 de noviembre de 2012, en pleno nacimiento del operativo, a adelantar 30.000 euros que después le debían ser abonados con fondos reservados para "hundir a esta gente", en alusión al expresidente catalán Jordi Pujol y sus hijos en concreto, y al movimiento independentista en general. En el audio, el comisario conversa con el entonces secretario de Estado de Seguridad y ex número dos de Interior, Francisco Martínez, del resultado de las dos primeras reuniones que ya había mantenido el 10 de noviembre de 2012 con el empresario Javier de la Rosa, quien había facilitado información sobre la fortuna oculta de la familia del expresident.

En 2014, la citada 'solución': "Enresa- Fco. Gil (contacto de Cospe) Opción para obtener el pago pendiente", anotó en sus páginas el comisario. El entonces presidente de la empresa pública, Francisco Gil-Ortega Rincón, fue vicepresidente del Parlamento autonómico en Castilla-La Mancha y alcalde de Ciudad Real. Otro audio que publicaba RAC1 lo certificaba: "Bueno, mira, quizá una vía buena pueda ser esa que me ha dicho. Voy a hablar yo con Paco Gil Ortega y voy a decirle que lo vas a llamar, es el presidente de Enresa, eso que no se me olvide, eso lo voy a hacer ahora”, dice Cospedal en la grabación.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio