En el marco del caso Koldo, en lo que concierne a la compra de mascarillas investigada por el Tribunal Supremo, el empresario conseguidor de la trama, Víctor de Aldama, confesó este jueves haber participado en la operación por la que está acusado de multitud de delitos, y, en aras de colaborar con la Justicia, reclamó una rebaja de pena cuando pesan sobre él siete años de prisión. Un nuevo escenario sobre el que la hemeroteca vuelve a reflejar el comportamiento mediático y político que se ha dado en torno a esta cuestión de calado.
El empresario reconoció su participación en delitos de organización criminal, cohecho pasivo y aprovechamiento de información privilegiada enmarcados en el caso Koldo; trama por la que el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su exasesor en el Ministerio, Koldo García, se encuentran en prisión provisional. Ahora, y debido a su confesión y su “proactividad” para colaborar con la Justicia, Aldama ha pedido que su pena “debe rebajarse en un grado adicional”.
Con todo, la defensa de Aldama argumentó que su confesión ha ayudado a “impulsar y ampliar la investigación” judicial a través de “escritos, evidencias documentales y varias declaraciones judiciales”, así como la petición de prestar declaración de distintos cargos de relevancia implicados en el caso: los empresarios Juan Carlos Cueto, presunto comisionista de la trama, y Claudio Rivas; también el hijo de Ábalos, Jésica Rodríguez y Claudia Montes. Asimismo, como posibles testigos, a la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, o el exsecretario de Estado de Transportes, Pedro Saura.
Bajo este telón de fondo, en los tiempos en los que han transcurrido esta investigación judicial, desde el plano mediático, también el político, fueron muchos los apoyos que se vertieron en torno a Aldama como ‘baza’ contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su entorno. Unos refuerzos desde el cuarto poder y contando con figuras políticas de renombre que, ahora, se verían perjudicadas al ver cómo el empresario ha reconocido la comisión de delitos.
Los satélites mediáticos a favor de Aldama
Cuando la instrucción judicial sobre la trama Koldo estaba en pleno apogeo –puesto que arrancó en septiembre de 2023- algunos de los principales actores y referentes mediáticos del país se postularon a favor del relato esgrimido por el empresario, encumbrándole al tiempo como un ‘azote’ contra el Gobierno central y el espectro de la izquierda política.
A finales de noviembre de 2024, cuando Aldama fue puesto en libertad por orden judicial y comenzó a señalar a distintos cargos socialistas, las principales cabeceras conservadoras del país apuntaron a una misma dirección en clave positiva: “Aldama abre en canal al PSOE”; “Aldama detalla la corrupción integral en el Gobierno y el PSOE” o “Aldama acorrala a Sánchez: Las ‘mordidas’ de la trama salpican al Gobierno” fueron los titulares publicados por ABC, El Mundo y La Razón, respectivamente.
Más allá de la prensa generalista, estos apoyos también se dieron en la pequeña pantalla. Su aparición más recordada en televisión fue de la mano de Iker Jiménez, desde su programa Horizonte, donde Aldama aprovechó para lanzar consignas como las siguientes: “La banda criminal organizada en el PSOE liderada por su presidente, Sánchez”; palabras que esgrimió sin presentar documentación alguna que probase dichas afirmaciones.
Situación similar la que también se dio en Mediaset de la mano de Ana Rosa Quintana, cuando la presentadora de televisión elevó el tono emitiendo una entrevista con el conseguidor de la trama quien, una vez más, dijo que Sánchez era “el jefe de la banda”, una organización en la que “el jefe no coge los fardos ni toca el dinero”. La conductora de El programa de Ana Rosa le dio la razón, incluso antes de la entrevista puesto que, en aquel mismo programa –fechado del 13 de junio de 2025-, entonó un editorial durísimo en el que defendió que el entorno del presidente del Gobierno “lleva robando once años”.
Aldama, baza contra Sánchez en el tablero político
Pero no solo en los platós de televisión o en titulares de prensa Aldama fue un actor determinante en la oposición contra el mandatario de Moncloa, sino también en el centro del tablero político. Sin ir más lejos, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, utilizó su figura para arremeter en una sesión parlamentaria en el Congreso de los Diputados contra Sánchez.
Allá por finales de noviembre de 2024, Feijóo dijo que, si Aldama es un “delincuente” como señaló Sánchez, entonces sería “su delincuente”, situando a su vez al líder socialista en el centro de la trama Koldo. "Está claro, señor Sánchez, que a usted le preocupan más los posibles mensajes entre la Fiscalía y Moncloa que la testifical de Aldama", espetó el mandatario de Génova entonces.
Una discusión que Sánchez le devolvió recordando la foto del gallego con el conocido narcotraficante Marcial Dorado o la entonces investigación sobre el fiscal general del Estado, cuyo germen nació del delito fiscal confesado en un correo a la Fiscalía por la defensa del novio de Isabel Díaz Ayuso: “No puede dar usted lecciones de nada”, replicó Sánchez.
Asimismo, y con claros tintes políticos, el propio Aldama, durante el verano pasado, llegó a pedir el voto por Feijóo “por el bien de España”: “A ver si ya de una vez la oposición y el señor Feijóo hacen lo que tienen que hacer y nos sacan a este Gobierno y de este caos en el que estamos”, defendió en una entrevista concedida a El Debate.