Cada 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una efeméride por la cual Comisiones Obreras ha querido concienciar acerca del peligro que implica para la salud la exposición a determinados componentes de manera continuada en los puestos de trabajo y cómo pueden suponer gran peligro, incluso, para la vida del trabajador. En este sentido, basándose en los datos reportados por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el sindicato ha publicado un informe con el que alertan de la cantidad de afecciones cancerígenas y muertes, derivadas de ellas, que podrían dar en el ámbito laboral, lo cual evidencia, de nuevo, que no todos los peligros y consecuencias surgen de los accidentes fortuitos.

De esta manera, el cálculo que ha realizado CCOO en base a los datos de la SEOM, que apuntan a que se diagnosticarán en España 301.884 casos de cáncer este año, durante el 2026 se registrarán en España 15.999 nuevos casos de cáncer y 6.126 fallecimientos atribuibles a exposiciones laborales, siendo el cáncer de pulmón el que concentrará el mayor número de nuevos diagnósticos y muertes asociadas.

No solo los componentes químicos son peligrosos para la salud

Para llamar a la prevención en relación a esta materia, el sindicato explica que la exposición a elementos cancerígenos en los puestos de trabajo no está únicamente ligada a aquellos empleos en los que se trata con productos químicos, sino que hay otros componentes comunes que también pueden ser especialmente peligrosos y provocar un cáncer. Entre estos agentes, el amianto figura en primer lugar, y se estima que ha causado y seguirá causando millones de muertes en todo el mundo. No obstante, el sindicato también advierte de la presencia de otros factores de riesgo, como partículas en forma de polvo como la sílice y el polvo de madera, numerosos metales como el cromo VI o el arsénico, las radiaciones ionizantes o la radiación solar.

CCOO alerta de un peligro existente en numerosos sectores: metalurgia, agricultura, sanidad...

La exposición laboral a determinados agentes cancerígenos puede darse en diversos sectores y puestos de trabajo. El cromo VI es habitual en actividades como el cromado, la soldadura de acero inoxidable y la fabricación de pigmentos. El arsénico puede encontrarse en la minería, la metalurgia, la fabricación de pesticidas y en el tratamiento de la madera. El amianto ha estado presente en la construcción, la reparación naval, el mantenimiento de edificios antiguos y la fabricación de materiales aislantes.

La sílice cristalina afecta especialmente a trabajadores de la construcción, canteras, minería, fundiciones y elaboración de encimeras de cuarzo. El polvo de madera supone un riesgo en carpinterías, aserraderos, fábricas de muebles y trabajos de ebanistería. Las radiaciones ionizantes pueden afectar a personal sanitario (radiología, medicina nuclear), industria nuclear y laboratorios. Por último, la radiación solar representa un riesgo para trabajadores al aire libre, como agricultores, pescadores, personal de la construcción y servicios de jardinería.

¿Qué tipos de cáncer podrían darse más fruto de la exposición laboral?

Atendiendo a las estimaciones realizadas por el sindicato, el cáncer de pulmón será el que más incidencia tenga entre los trabajadores, ya que se calcula que se notificarán 5.176 nuevos casos atribuibles al trabajo y 3.858 muertes. Le sigue el cáncer de próstata, con 2.090 casos y 358 muertes; cáncer de mama, con 1.610 casos y 302 muertes; cáncer de vejiga, con 1.468 y 257 muertes; y cáncer de colon, con 997 casos y 331 muertes.

CCOO recuerda que, según la Comisión Europea, el cáncer es la primera causa de mortalidad laboral en la Unión Europea, con un 53% del total de las muertes laborales cada año (frente al 28% debido a enfermedades cardiovasculares y el 6% a enfermedades respiratorias). En este contexto, el sindicato subraya que los cánceres causados por el trabajo pueden ser prevenidos y evitados eliminando las exposiciones a agentes cancerígenos.

"Si la invisibilidad y el desconocimiento de la realidad de las enfermedades profesionales es, sin duda, el principal déficit de la prevención de riesgos laborales en nuestro país, la infradeclaración del cáncer laboral lo es aún más, siendo los casos declarados prácticamente testimoniales", denuncia el sindicato en el estudio.

Peligros evitables, se puede prevenir

Ante el estudio realizado, CCOO ha expresado la importancia de seguir trabajando en la prevención para seguir garantizando la salud de los trabajadores. Sobre todo, teniendo en cuenta que, tal y como indica el sindicato, se exponen a estos riesgos de forma no voluntaria. "Nadie tiene por qué aceptar un mayor riesgo de cáncer en el trabajo, especialmente si la causa es conocida, y las empresas tienen la obligación legal de evaluar el riesgo y adoptar medidas preventivas", indican.

En opinión del sindicato, son necesarias medidas de calado que permitan una protección adecuada y con garantías de la población trabajadora frente al cáncer. Entre ellas, la implementación de todas las medidas consensuadas en la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027, y especialmente en la Agenda Nacional para la prevención del cáncer laboral.

Además, el sindicato considera necesario la creación de un registro de empresas y personas trabajadoras expuestas a agentes cancerígenos, así como exigir a las empresas el cumplimiento de la normativa vigente. También apuesta por ampliar el cuadro de Enfermedades Profesionales incorporando aquellos agentes cancerígenos con probadas evidencias científicas, además de formar a los médicos del Sistema Nacional de Salud y difundir criterios para el diagnóstico de las enfermedades profesionales.

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