El secretario general de UGT, Candido Mendez. EFE/Archivo El secretario general de UGT, Cándido Méndez. EFE/Archivo



Cándido Méndez cree que hay “un acoso a las organizaciones sindicales”, aunque reconoce que su organización puede tener problemas que tienen que enfrentar. En una entrevista en El País, el líder de UGT critica que en algunos medios de comunicación se habla del caso Gürtel, del caso Bárcenas y, también ahora del caso UGT, pero subraya que el sindicato “tiene un millón de afiliados y unas raíces muy sanas en los centros de trabajo, y se debería evitar la generalización”.

Méndez no ve mala fe en la actuación de UGT Andalucía
Cándido Méndez explica que ha hablado con el ex secretario general de Andalucía [Francisco Fernández Sevilla]. “Lo he llamado bastantes veces. Intentaba clarificar y contrastar las informaciones que salían, preguntaba si conocía la información y pedía que la investigara y las aclararan”, afirma.

Méndez considera que “a veces la propia ejecutiva de UGT-A no conocía la información”, porque “la mayoría de la dirección es nueva, de hace meses”. Cree que la ejecutiva de UGT-Andalucía “quería asumir su responsabilidad, era muy celosa de su autonomía, y consideraba que estaba ante una campaña de comunicación y que había que contrarrestarla con otra, aunque hay un momento en que es la propia ejecutiva andaluza la que solicita a la Junta iniciar un proceso de reintegro de facturas”.

La responsabilidad material es de UGT Andalucía
Méndez achaca “la responsabilidad material” de lo sucedido en UGT Andalucía a aquella federación porque la estructura organizativa del sindicato no les permite hacer ni saber más de lo hecho. Achaca esa responsabilidad a “las dificultades para conocer la información y no porque hubiera voluntad de ocultamiento”, e insiste en que “la mayoría eran nuevos”.

El peor año para Méndez
El escándalo del desvío de dinero de cursos de formación y el de los ERE le ha hecho pasar uno de sus peores años -19 en total- al frente de su organización.

Descarta que alguien se haya querido enriquecer
Méndez descarta que alguien se haya querido enriquecer a costa del sindicato. “Si eso fuera así, para mí sería un desgarro personal muy importante. Creo que no va a llegar ese momento. [En el caso de los ERE] aquí hubo una persona, que es Juan Lanzas, que pretendió enriquecerse y se desvinculó de la UGT. Se mantuvo como afiliado de base y cuando se conocieron sus actividades, en 2011, se le abrió expediente y fue expulsado. En ese aspecto, lo digo con absoluto convencimiento, no creo que llegue ese momento en que se descubra que ha habido enriquecimiento personal de nadie en la UGT. No lo creo”.