La guerra interna en las filas de Vox ha provocado una brecha entre los díscolos, aquellos que han terminado fuera del entorno cercano de Santiago Abascal por discrepancias ideológicas y orgánicas, como el propio búnker, es decir, su núcleo duro. Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo han sido las últimas figuras damnificadas por la purga en las filas del partido de extrema derecha y, sumados a otros nombres previos que corrieron la misma suerte, han venido esgrimiendo sendas críticas que han declinado en un choque frontal con la dirección.
Con el telón de fondo de la expulsión del que fuera líder de Vox en Murcia, además de la postura combativa adoptada por el portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, otro de los díscolos en esta intrahistoria, el que fuera dirigente del partido en Castilla y León, Juan García-Gallardo, comenzó el pasado 5 de marzo la confrontación directa por la vía legal.
Como representante legal de Antelo, envió un burofax a la dirección de Vox pidiendo una rectificación “inmediata” de las falsedades difundidas por las fuentes del partido en un titular de prensa: ‘Vox afirma que destituyó a Antelo porque hizo gestiones para beneficiar a su esposa’, en el cual se alegaba que Antelo habría hecho gestiones en el Ayuntamiento de Cartagena “para beneficiar a su esposa con la urbanización de determinados terrenos” y atribuyéndole “chanchullos y corruptelas”.
En estos términos, el exvicepresidente de Castilla y León entendió que la formación estaba atribuyendo “conductas gravemente deshonrosas y de apariencia ilícita (…) sin que conste la más mínima base objetiva”, tachando estas afirmaciones de “rotundamente falsas”. Por esta exposición de motivos, el letrado pidió una rectificación a Vox y un comunicado público al respecto.
En defensa del honor de mi compañero @JA_Antelo, acabo de enviar a @vox_es la siguiente reclamación por burofax solicitando la rectificación inmediata de las falsedades difundidas por la dirección del partido. pic.twitter.com/BWZQfEbU4m
— Juan García-Gallardo (@juan_ggallardo) March 5, 2026
La escalada de tensiones en el espectro ultraderechista político ha continuado a lo largo de este mes de marzo, más aún, en la figura de Gallardo, quien denunció en una reciente entrevista con El Mundo un “tercer sueldo” de Abascal a través de su mujer, denunciando así la existencia de “toda una galaxia de sociedades mercantiles que se alimentan, a través de servicios al partido, de recursos públicos”.
Este mismo jueves, la guerra ‘sucia’ continuó al desvelar el excargo de la Junta de Castilla y León las maniobras internas en clave de comunicación de la cúpula de Abascal: “Ayer desde comunicación nacional se envió instrucciones a los responsables de comunicación y redes sociales de los parlamentos regionales que trasladaron a todos los diputados para que publicasen en tu contra y respaldando a Abascal, ofreciendo incluso ejemplos”. Un mensaje que recibió, supuestamente, de una persona aún dentro del organigrama interno de Vox.
Patético, Santi. Patético. pic.twitter.com/n9mX7W3ayb
— Juan García-Gallardo (@juan_ggallardo) March 19, 2026
Choque de Ortega Smith con la cúpula de Abascal
Otro de los episodios acuciantes en la intrahistoria interna del partido ultraderechista corre a cargo de Ortega Smith quien, tras denunciar prácticas y gestos venidos de la cúpula que no casaban con los ideales primarios del partido, fue perdiendo paulatinamente sus cargos de poder y funciones internas hasta ser expulsado.
Del lado del conocido como ‘búnker’, la mano derecha de Abascal, el secretario general, Ignacio Garriga, envió este jueves una carta al portavoz en el Consistorio de Cibeles en clave de respuesta a sus críticas: “Cuestionar públicamente la estrategia del partido y erosionar su autoridad orgánica fue tipificado como falta grave en los estatutos que promoviste como Secretario General”, acusando que su narrativa de reproches “encaja con la interesada que intenta imponer Génova y sus medios afines”.
En la misma misiva, Garriga acusó a Ortega Smith de tiempo atrás, haber pedido “la cabeza” de Iván Espinosa de los Monteros y Rocíos Monasterio, a lo cuál se negó Abascal: “Comprende que resulte simpático ver cómo intentas ahora abrazarte a ellos para tratar de dañar al mismo que trató de minimizar vuestras diferencias duranta tantos años”.
El ‘número 2’ de Abascal continuó reprochándole que “no puede hablar de regeneración quien se resiste a asumir la renovación con dignidad; ni puede hablar de principios quien vulnera sistemáticamente uno de los principios más básicos de toda organización: la lealtad y el compañerismo”.
La carta de Garriga a Ortega Smith.
— José Javier Esparza Torres (@josejavierespa) March 19, 2026
Todo queda dicho. pic.twitter.com/Os2fXfh40Z
Una contestación por parte del ala dura de Abascal que ha venido acrecentando en los últimos días los decibelios en la disputa entre excargos y figuras de peso. Sin quedarse la polémica en este punto, Ortega Smith contestó que no permitirá que “los cuatro que han secuestrado un proyecto político (…) vayan dando lecciones”.
En estos términos, dio respuesta a las “filtraciones interesadas, mentiras y manipulaciones” de parte del ‘búnker’ de Abascal con la carta que remitió, “y nunca tuvo respuesta”, a los miembros del Comité Ejecutivo Nacional de Vox. En esta misiva, explicó que fue el pasado 22 de diciembre cuando se procedió a su expulsión del órgano interno, del cual aseguró que dejó de ser “de debate y reflexión”.
“Los que tienen miedo a la discrepancia o a que otros les puedan hacer sombra, a la larga, lamentablemente, terminan perjudicando el proyecto. Sólo cuando se tienen convicciones profundas, cuando jamás se antepone el interés personal -especialmente económico- al interés general político que se defiende; cuando la honradez de pensamiento y de acción son los mejores escudos contra la mentira y la difamación, uno tiene la completa y absoluta seguridad de que está en lo cierto”, remató.
No puedo aceptar que los 4 que han secuestrado un proyecto político al servicio de los españoles, convirtiéndolo en su gallina de los huevos de oro, vayan dando lecciones.
— Javier Ortega Smith (@Ortega_Smith) March 19, 2026
Ante filtraciones interesadas, mentiras y manipulaciones, me veo obligado a compartir la carta -que nunca… https://t.co/XoYnQlvrW9 pic.twitter.com/OpNF8FBMnO
Espinosa de los Monteros, la voz cantante de los díscolos
Hasta la fecha, la batalla en Vox se ha plantado en un manifiesto de los díscolos para reclamar un congreso interno; una iniciativa de Espinosa de los Monteros, quien fue uno de los nombres de alto poder del partido, especialmente por su portavocía en el Congreso de los Diputados años atrás.
El fundador del think tank ‘Atenea’, ahora como voz cantante de aquellos purgados por el búnker, en un manifiesto firmado y lanzado para dar un toque de atención a los de Abascal, defendió: “La lealtad política es a las ideas, no a las personas. Este partido nació como un instrumento al servicio de unas ideas. Nunca fue un fin en sí mismo ni patrimonio de nadie. Su razón de ser era transformar la realidad y gobernar. Cuando un instrumento deja de servir a ese propósito, pierde su sentido”, rezaba parte del manifiesto.
Al igual que denunció Gallardo esta semana, Espinosa de los Monteros aludió a su vez a la existencia de “retribuciones desorbitadas” en el entorno de Abascal, dejando caer que el partido es un puente para Abascal para obtener beneficios económicos, reiterando así que la preocupación por un posible “entramado paralelo de entidades opacas, desconocidas, no sometidas a escrutinio y vinculadas a intereses e intercambios que exigen transparencia”.