Luis Bárcenas ha dado un paso más en sus intentos por salir de la cárcel y esta vez ha escrito una carta de su puño y letra, a la que ha tenido acceso ELPLURAL.COM, dirigida al juez que instruye el caso sobre financiación irregular del Partido Popular, Pablo Ruz. El extesorero del PP, que lleva ya ocho meses en la prisión de Soto del Real, desde el 27 de junio, por riesgo de fuga y destrucción de pruebas, alega que su situación es “desproporcionada” e intenta desmontar los argumentos del magistrado para que mantenerle en privación de libertad.

La carta, que está fechada el 24 de febrero, se ha conocido hoy y ocupa un total de seis folios manuscritos y está repleta de tachones, incluida una posdata final que está totalmente emborronada e ilegible. Esta es la primera ocasión en que Bárcenas se dirige habitualmente al juez, ya que anteriormente sus peticiones se hacían llegar a Ruz a través de sus abogados, incluida su petición de libertad con motivo de las navidades.

Riesgo "inexistente"
Bárcenas cree que el supuesto riesgo de fuga es “inexistente” y se pregunta si “puede haber alguien que crea que yo abandonaría a mi familia para huir de España y ocultarme, si eso aún es posible, en algún otro lugar del mundo. Sinceramente no".

“Estaría ya destruida”
Sobre la destrucción de pruebas, Bárcenas alega que “como usted bien conoce” el procedimiento “dura ya cinco años”, por lo que cree que “parece evidente que si alguna documentación se hubiera querido destruir, estaría ya destruida”. Y de paso, le pide al juez que les indique “qué documentos quiere que se le proporcionen para que, si existen, se incorporen a la causa”.

“Es imposible”
En su misiva, Bárcenas se muestra hastiado de la prisión y como una persona ya incapaz de cometer ningún delito o influir en otros imputados o testigos. "Es imposible que yo, en estos momentos, pudiese cometer, como se me imputa, nuevos delitos de fraude fiscal y blanqueo sencillamente porque todos los datos los tiene usted sobre la mesa y aunque no los tuviese, ninguna acción mía podría cambiar el resultado (influir en un país para que no se curse una comisión rogatoria es imposible)".

¿Y Naseiro?
Bárcenas también se muestra contrariado porque ni Ruz ni ninguna de las partes haya llamado a citar a Rosendo Naseiro, otro extesorero del PP que fue investigado por otro supuesto caso de financiación irregular de la formación. "En relación a los testigos sí me sorprende, y no lo considere su señoría una digresión por mi parte, que habiendo citado yo profusamente al señor Naseiro, ninguna acusación haya mostrado interés en llamarle a declarar, aunque solo fuese por la curiosidad de conocer por qué transfirió fondos de sus cuentas en Suiza a las mías".

Apelación a La Balanza
El extesorero del PP también insiste en que está sufriendo una condena que ya dura ocho meses "sin haber sido juzgado, ni siquiera procesado, lo cual inevitablemente produce un sentimiento de estar siendo tratado de forma injusta. No quiero dejar de recordar el significado de La Balanza como imagen de la justicia con mayúsculas, y en ese sentido afirmo que ninguno de los ‘peligros’ mencionados al inicio de este escrito necesitan ser conjurados de forma alguna".

Dinero en Suiza, la causa
"No parece razonable que tener una parte importante de mi patrimonio en cuentas en Suiza (actualmente regularizadas y declaradas a Hacienda) sea motivo para estar siendo objeto de una medida tan extensa como la que vengo sufriendo", añade Bárcenas.

“Ningún cambio psicológico”
El extesorero concluye su misiva subrayando que no ha sufrido “ningún cambio psicológico” que "permita intuir una modificación en mi comportamiento en cuanto a colaboración con la justicia" y remarca que su ingreso en prisión se decidió "por la proximidad del fin de la instrucción", que todavía sigue abierta.