Uno de los propósitos del I Foro contra el Odio, que el Gobierno organiza este miércoles, es poner cara y voz a las personas que sufren el acoso y la violencia, tanto en las redes sociales como en su vida diaria. Este es el objetivo principal de la mesa que ha presentado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, en la que se ha abordado el odio contra las mujeres, las personas migrantes y el colectivo LGTBI en el entorno digital. Un espacio que una de sus ponentes, la analista política Sarah Santaolalla, ha aprovechado para plantarle cara al odio ante los episodios de acoso y violencia que ha sufrido en las últimas semanas. "No hay que dejar que ninguna voz no importe", ha remarcado.
La analista ha calificado a los que acosan como "gente que no tiene una altura moral e intelectual que tienen sus víctimas". Santaolalla ha recordado que está "pagando un precio bastante alto" por su significación política en televisión. "Ahora mi voz importa", ha explicado, y ese es el motivo por el que recibe como respuesta el odio y el acoso de los ultras: "Molesta que te salgas del molde", señala. La analista le manda un mensaje a los que pretenden amedrentarla: "Lo que yo hago es plantarme".
Pero es algo que no es sencillo. Santaolalla ha explicado que siendo mujer, joven, y no esconder que es "de izquierdas y antifascista", es precisamente lo que alimenta el odio de los ultras: "Hay que seguir denunciándolo públicamente", ha remarcado. "Voy a seguir", anuncia, "por todos los jóvenes que hoy les están haciendo bullying por tener otro color de piel", mensaje que ha extendido a las mujeres que sufren la violencia de género y las personas LGTBI.
Una mesa contra el odio a las mujeres, los migrantes y el colectivo LGTBI
Santaolalla ha compartido el debate con el ex menor no acompañado y trabajador social Mohamed El Harrak y la actriz y directora de cine Abril Zamora. Tres voces que "comparten algo transversal", como ha destacado la ministra Saiz: "Han decidido no callarse y transformar su experiencia en algo util", ha remarcado. Los tres representan a las personas que sufren el odio. Y a eso han ido, a darles voz a través de su experiencia.
"Siempre he pensado", reflexionaba Zamora, que el acoso que sufría de pequeña por pertenecer al colectivo LGTBI, "dejaría de pasarme cuando fuera adulta, pero no es el caso", ha dicho. "Hemos fallado un poco como sociedad", lamenta la directora. El Harrak, por su parte, ha puesto nombre a los menores no acompañados a los que representa su asociación, Exmenas, y que viven el crecimiento del odio a los migrantes por los discursos xenófobos como los que promueve la ultraderecha: "Aisha, que cuando va a la escuela la insultan", ha sido una de las historias que ha contado, en uno de los momentos más aplaudidos de la mañana.
Sobre este asunto también ha hablado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, encargado de inaugurar el foro, y que ha un mensaje contra el odio como "arma de polarización masiva". El presidente ha puesto sobre la mesa los datos del auge de los discursos de odio contra en las redes sociales, y ha señalado también cuáles son las consecuencias, en este caso, para los migrantes. Ha recordado las cacerías contra migrantes en Torre Pacheco (Murcia) el pasado verano, un ejemplo de cómo el odio que instiga la ultraderecha en las redes sociales se traduce en violencia en las calles. Sánches ha anunciado también la implementación de HODIO, una herramienta para "medir de forma sistemática la presencia, evolución y alcance" de lo que ha calificado como "la huella del odio" en las plataformas.
La encerrona de Antonio Naranjo a Santaolalla tras la agresión de Vito Quiles
Santaolalla es un ejemplo claro de cómo la violencia se está normalizando como forma de actuar. El acoso que sufre en redes la analista política, traspasó la pantalla con varios episodios de coso callejero, que llegaron a su culmen con la agresión que denunció por parte del agitador ultra Vito Quiles a la salida del Senado la pasada semana. Este suceso solo sirvió para intensificar el odio de los ultras hacia ella, pero este martes volvió a traspasar las redes y alcanzó una nueva dimensión: los platós de televisión.
Ocurrió en el plató de En Boca de Todos, el programa de Cuatro en el que colabora habitualmente. Santaolalla vivió este martes una encerrona en el programa de Nacho Abad, después de que el presentador de Telemadrid Antonio Naranjo pusiera en duda sus lesiones en su brazo por una supuesta información, que ha sido desmentida por ella. El enfrentamiento terminó con la analista abandonando el plató entre lágrimas, y anunciando después que pone fin a su colaboración con el programa. "Creo que no puedo estar en un lugar donde se desprecia a las víctimas, se nos humilla y se defiende a los agresores", dijo en su comunicado.