El Rey Juan Carlos ha echado mano del peculiar sentido del humor que le caracteriza para referirse a la exhumación de Francisco Franco, que tuvo lugar a la misma hora que él asistía a su consulta de rehabilitación por sus problemas con la cadera. “Espero que no me muden de El Escorial en 40 años”, afirmó el monarca emérito.

En el momento en el que se iniciaban los trabajos para la exhumación del dictador que le restableció en el trono de España, el padre el Rey Felipe ya llevaba media hora en su sesión rutinaria de fisioterapia en su casa, según adelanta hoy El Español.  Don Juan Carlos vio la emisión en directo de la ceremonia desde la televisión que tiene en sus habitaciones, en el ala privida que tiene en el recinto de El Pardo.

Uno de los mejores amigos del monarca y compañero de regatas ha contado que el tema de la exhumación "para él no tiene mucha polémica. Si el Gobierno lo decide pues bien hecho estará. Él es mucho del refrán el muerto al hoyo y el vivo al bollo".

"Un final correcto"

"Cuando este verano hemos hablado del tema él ha comentado poco y sólo ha asegurado que le da pena gastar el dinero en estas cosas, pero que probablemente a Franco le hubiera gustado más estar al lado de su mujer que dónde estaba. Así que le parece un final correcto”.