Presidente de la Diputación de Pontevedra. Presidente del PP de Pontevedra. Presidente de la Federación de Fútbol de Galicia... Y desde este lunes, orador de púlpito. Hablamos de Rafael Louzán, todo un personaje en esta comunidad.., que no conoce límites, como demostró, para buscar votos hasta desde los altares.

Cita al mediodía en el cementerio
«Os políticos deben estar nestas cousas, e ter unha implicación total, e a miña o é», se recoge en La Voz de Galicia que dijo Louzán este lunes subido al lugar que generalmente sólo utiliza el cura de la iglesia de Bamio, parroquia de Villagarcía de Arosa, el púlpito.



Había ido el presidente de tantas cosas allí, ahora que se acercan las elecciones, acompañado del alcalde de Villagarcía, Tomás Fole, también del PP, por supuesto a supervisar obras. En concreto, esta vez, a inaugurar las que se estaban realizando en el cementerio. La hora de la cita para la visita eran las doce del mediodía.

Y allí se juntaron un buen número de vecinos, porque desde hacía tres años esperaban que las obras se hicieran. Tanto habían esperado, sin contestación a sus demandas por cierto, que ellos mismos, ante el silencio de diputación y alcaldía, decidieron 'echar adelante' con las obras aunque no llegaban los 20.000 euros necesarios para arreglar el camposanto. Tres años sin elecciones siempre dan para que haya una excusa para no cumplir, pero al acercarse las municipales, hay que 'recaudar' votos, y ya no era cuestión de escuchar, sino de cumplir.

Se levantó el frío y el Presidente habló de donde le dijeron
Cuando se conoció que el Presidente de la Diputación había hablado en un acto político desde el lugar de los curas, se ha montado una buena. Así es que uno de los organizadores del evento, el portavoz de la comisión parroquial, ha salido a decir después que lo que pasó fue que se levantó frío y que decidieron meterse en la iglesia para proseguir con el acto. Le pidieron las llaves al cura, que salía de misa de 11.30, y éste se las dio y se fue.

Lo cierto es que tanto el presidente de la Diputación, como el alcalde, no tuvieron empacho ni les pareció extraño utilizar el templo para dar el mitin. "Hablamos desde donde nos dijeron", se han disculpado.

Ya puestos, no prometieron sólo dinero para el cementerio, sino también para un aparcamiento
Lo cierto es que ya puestos, desde el altar los dos renovaron sus votos con los habitantes del pueblo, a los que no sólo les dijeron que ya tenían el dinero para las obras del camposanto, sino que también les prometieron que tendrían suficiente para ampliar el aparcamiento que hay junto al templo, y en el que cada verano se monta un buen lío de coches porque las payas de Bamio, excelentes y con bandera azul, están entre las favoritas de los veraneantes.

«Subirse aquí e prometer todo e despois non cumprir, non é xusto nin razoable», dice La Voz de Galicia que remató Louzán su intervención. Claro que, igual para la mejora del aparcamiento les toca a los vecinos esperar otros cuatro años, que al fin y al cabo elecciones después de estas no vuelve a ver hasta entonces.

Eso sí, toda esta historia de incumplimientos de años hasta que se acercan las elecciones, no debiera cerrarse sin recordar las palabras que había dicho pocos días antes, en el ABC, Louzán, al que en el diario presentaban como "contundente y siempre claro". Y lo que dijo y lo que tituló el periódico de la derecha fue que "en estas municipales hay dos opciones: el PP o el caos". Al menos se cortó, y no dijo "el cielo o el infierno".