Emilio Monteagudo, jefe de la Policia Municipal durante la tragedia del Madrid Arena, será relegado de su puesto tras ser inculpado en el caso. El juez que instruye la investigación, Eduardo López Palop cerrará la causa, que concluye con la imputación del alto cargo.



El Madrid Arena tiene un aforo de 7.500 personas, aquella noche acogió a 30.000
El suceso que ha hecho tambalear el Ayuntamiento madrileño ocurrió la madrugada del 1 de noviembre de 2012, durante una fiesta de Halloween. El pabellón Madrid Arena fue el lugar elegido para su celebración, complejo que no contaba con los medios suficientes para un encuentro de semejante calibre.

Esto, sumado a la sobre venta de entradas (tiene capacidad para 7.500 personas y esa madrugada acogió a 30.000) y la ausencia de organización se cobró la muerte de 5 jóvenes.

Sólo 12 policias se encargaron de controlar el evento
López Palop, tras dos años de trabajo en el caso, manda al banquillo a 12 personas, entre los que se incluye Moteagudo. Acusa al jefe policial de incumplir sus responsabilidades, al no evaluar correctamente el nivel de riesgo. Aquella noche el dispositivo policial estuvo a cargo de sólo 12 municipales. Cándida Jiménez, jefa directa del operativo, admitió ante el juez que solicitó más control en el recinto y que sus indicaciones fueron ignoradas por Monteagudo.

La Fiscalía en contra de la imputación de Monteagudo
La Fiscalía no comparte la imputación del jefe de Policía ya que atribuye la responsabilidad a Madridec, empresa privada encargada del dispositivo de seguridad aquella noche. A pesar de esto, sí es competencia de la Policía la actuación en un recinto con más aforo del permitido y la supervisión del estado del pabellón.

Ana Botella se ha encargado de que el jefe policial siguiera conservara su cargo
Desde el día de la tragedia, Ana Botella se ha encargado personalmente de proteger al alto cargo, mientras iban cayendo otros compañeros de Ayuntamiento. Pero al haber sido imputado, no le queda más remedio que preparar su salida. Además Monteagudo es sospechoso también de haber falsificado documentos públicos que demostraban su culpabilidad.