Un buque, monocasco, modelo “MasterVolt” de 14 metros de eslora y 4,6 de manga, 344.850 euros; un hangar para guardar el barquito,  300.000, y dos muelles para embarcar, otros 313.000 euros; total: cerca de un millón de euros para satisfacer el “sueño megalómano y faraónico”, como lo catalogan los socialistas, del presidente del PP de la Diputación de Toledo, el pluriempleado (120.000 euros) Arturo García-Tizón, empeñado en navegar por un pantano de alto valor ecológico para visitar un yacimiento arqueológico que ya cuenta con un camino de acceso. Y es que la indignación del PSOE con este hombre está más que justificada, ya que durante los cuatro años que lleva al frente del organismo no ha hecho otra cosa que ejecutar obras y proyectos de dudosa idoneidad, como la introducción del lobo en un “zoológico” muy personal, o la compra de carruajes y galesas de época para desfilar en las fiestas. Son solo dos de las millonarias inversiones realizadas por el también diputado nacional por el PP, conocido por despreciar la preocupación de los padres de los niños con cáncer, despedir ilegalmente a una veintena de funcionarios o intentar cerrar el centro de Alzheimer. Ahora quiere convertirse en un “viejo lobo” de embalse manchego.

Una inversión “top secret”
Pero ese millón es solo la punta del iceberg. Es solo la quinta parte de lo que invertirá García-Tizón en este proyecto, que salvo el PP nadie suscribe. Pocos saben con exactitud cuánto cuesta “Ciudad de Vascos”, nombre del yacimiento arqueológico “culpable” de este desaguisado. Mientras que los socialistas cifran en 5,7 millones la inversión realizada, el PP asegura que no excederá de los 3 millones de euros. Y como la información financiera del plan es “top secret”, las ejecuciones de obras llegan a los medios de comunicación con cuentagotas. Hasta ahora sabemos que la senda ecológica está licitada en 325.333; viales, aparcamientos y cerramiento, 194.000; abastecimiento y saneamiento del centro de interpretación, 206.000 y suministro eléctrico 250.000. Casi otro millón de euros más, cantidad lejos todavía de alcanzar los tres cuantificados por los populares y todavía más distante de los 5,7 millones de euros referenciados por los socialistas.



Terrenos e intereses encontrados
Inversión que podría acabar en el cubo de la basura si los tribunales deciden finalmente suspender el proyecto, ya que no es la primera vez que las obras y adjudicaciones sufren un serio revés. Por ejemplo, el Gobierno de Rajoy le echó para atrás la concesión a unos astilleros de la construcción del barco, que tuvieron que repetir. Hace unas semanas el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha le sacaba los colores a Cospedal y a Tizón recordando a la primera que la urgencia decretada por su Gobierno para la ocupación de los terrenos donde irá el centro de interpretación no es tal. Aún así, las obras continúan y los abogados de la familia propietaria de esos terrenos están al acecho, ya que de ganar en los tribunales el litigio que mantienen con García-Tizón todo lo edificado debería ser derruido, incluida la infraestructura montada en la finca propiedad de la familia Corsini (expresidente de Renfe con Aznar), a quien el PSOE señala como la gran beneficiada del proyecto.

Valor ecológico y faunístico
Pero si a todo esto añadimos que la zona es de un gran valor ecológico, como subrayan las asociaciones Ardeidas y Seo/Birdlife, que ya advirtieron del “gran impacto” que se generaría en un entorno catalogado de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), ambas pertenecientes a la Red Natura2000, entonces hablamos de palabras mayores, a pesar de que el Gobierno de Cospedal ha dado su visto bueno sin tener en cuenta que este espacio es también morada de especies protegidas como la cigüeña negra y el águila-azor perdicera. Una ZEPA que lleva consigo la parada biológica para la nidificación de las aves durante un periodo no inferior a los tres meses (entre febrero y junio), periodo de tiempo durante el cual no podrá navegar el barco, que tampoco estará operativo en los meses de invierno, que en la zona de la Campana de Oropesa suele registrar temperaturas bajo cero durante muchos meses. Todo esto lleva a pensar que la inversión realizada por Arturo García-Tizón no se recuperará en la vida, ni aunque el yacimiento a través del barco sea visitado por 120 personas diarias, harto improbable ya que ni siquiera los turistas de la zona alcanzan ese número y mucho menos para llegar a un yacimiento desconocido por el 95 por ciento de los ciudadanos, lo que no quiere decir que “Ciudad de Vascos” no sea un espacio de gran valor cultural.