El 19 de abril del año 2017 el expresidente de la Comunidad de Madrid y mano derecha devenida en rana de Esperanza Aguirre, Ignacio González, era detenido por la Guardia Civil en el marco del caso Lezo. El 8 de noviembre, tras seis meses en prisión, ingresó una fianza de 400.000 euros para salir. Desde entonces, todos los ojos se han enfocado a la presidenta de la Comunidad de Madrid. Cristina Cifuentes fue salpicada puesto que la operación Lezo investiga la supuesta corrupción en la empresa pública de aguas Canal de Isabel II, dependiente de la Comunidad de Madrid. Además, Cifuentes fue vocal en el Consejo del Canal desde 2012 hasta 2014, coincidiendo con el mandato de Ignacio González. Pero, ¿hasta qué punto conocía la actual presidenta de la Comunidad la gestión de González? Y sobre todo, ¿qué le parecía?

Según un acta de una reunión del Consejo del Canal celebrada en noviembre de 2012, Cifuentes, así como el resto de consejeros presentes, firmaron un manifiesto en el que agradecen la gestión de González y le felicitan por ello: 

Los miembros de Consejo dejan en el Acta contancia de la buena y rigurosa labor desempeñada por el actual Presidente de la Comunidad de Madrid D. Jaime Ignacio González González al frente de la presidencia del anal de Isabel II, cargo que ha ejercido con brillantez durante nueve años consecutivos.

 

Cristina Cifuentes también rubricó dicha aseveración. En este sentido, cabe destacar que el caso Lezo se centra, precisamente, en investigar la gestión de González ya que existen indicios de presuntos desvíos de fondos públicos para beneficiar a personas vinculadas al anterior Gobierno regional del Partido Popular. Concretamente, se examina la operación relativa a la compra de la empresa brasileña Emissao. El Canal abonó 21,5 millones en 2013 por esta compra. Al mes, Emissao valía la mitad de ese importe (10,2 millones); y al año, una cuarta parte (5,1). Ahora está en pérdidas.