Separar de inmediato a cualquier cargo público, o de partido, a imputados por corrupción política”. Esta es la condición ineludible que Ciudadanos exige a todos aquellos aspirantes a hacerse con presidencias autonómicas (ejemplo andaluz) o con alcaldías. “¿Qué entendemos por corrupción política?”, se preguntan fuentes del partido de Albert Rivera en Cuenca en declaraciones a ELPLURAL.COM: “Por ejemplo, falsificar una firma en documento público”, concretan, sin mencionar expresamente a la diputada regional del PP por Cuenca y alcaldesa de Villalpardo, Pilar Martínez Peñarrubia, imputada (hasta que ella no diga lo contrario o los tribunales señalen otra cosa) por presunto delito de falsedad documental, como viene informando estos días nuestro periódico.

“Paso ineludible antes de la investidura”
Las mismas fuentes matizan que no “es una condición para dar el visto bueno; no, es una condición para negociar la investidura, y si no se produce, entonces, no habrá alcalde en Cuenca del PP”. Declaraciones de peso sabiendo como sabemos que Martínez Peñarrubia está acusada por una vecina de su pueblo de haber falsificado su firma, como así queda reflejado en las pesquisas que se llevan a cabo en el Juzgado de Instrucción de Motilla del Palancar, y donde la denunciante asegura en el pleito que mantiene con el ayuntamiento presidido por esta alcaldesa, que ya declaró en febrero en condición de imputada, que el justificante presentado con su firma ella nunca rubricó.

Otra sentencia “explosiva”
Pero aquí no queda el vía crucis del candidato del PP a la alcaldía de Cuenca,  Ángel Mariscal. También existe una sentencia en firme de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha que pone muy cuesta arriba su elección como alcalde, ya que a sus 10 concejales debe unir obligatoriamente los tres ediles conseguidos por Ciudadanos, sometidos, siempre según las mimas fuentes, “a presiones salvajes”, ya que no tienen claro si deben abstenerse o no para que la lista más votada sea la que gobierne, en este caso la del PP. “Si tenemos en cuenta la situación de la diputada electa Pilar Martínez y la poca clara posición judicial de Mariscal, a nadie debería extrañar que finalmente se alcanzara un acuerdo con el PSOE”, añaden, “sea como sea, el caso es que en la actualidad se está deshojando la margarita”.

“No podemos estar con un gobierno en contra”
Pero aquí no quedan las dudas de Ciudadanos en Cuenca a la hora de decantarse por el “popular” Ángel Mariscal, o por el socialista Juan Ávila. Lo que sí parecen tener más o menos claro, o casi, es que “Cuenca no puede estar otros cuatro años con un gobierno en contra”, reconocen nuestros interlocutores, recordándonos  el escenario sufrido en la ciudad de la Casas Colgadas (que no colgantes, como las describe Cospedal) entre 2011 y 2015, periodo en el que María Dolores Cospedal desmanteló la sanidad pública, cerró colegios rurales y sentenció a la capital al ostracismo porque los conquenses cometieron el “error” de haber elegido un alcalde socialista.

Page puede decantar la votación
Y este es, sin lugar a dudas, un argumento de peso, ya que, siempre atendiendo a nuestras fuentes, si el gobierno de Castilla-La Mancha acaba finalmente en manos del socialista Emiliano García-Page, como así lo ha dado a entender este domingo en la toledana plaza de Zocodover el líder de Podemos, Pablo Iglesias, que ha dejado claro que “Cospedal no gobernará”, deducimos que los concejales de Ciudadanos se lo pensarán dos veces a la hora de elegir al candidato del PP, máxime, si como decimos, hay asuntos judiciales que lo señalan directamente, además de a la citada diputada “popular” Pilar Martínez.

Al PSOE le hace falta un voto; al PP, tres
A todo esto, hay que añadir que el candidato del PP necesita ineludiblemente esos tres votos de los concejales de Ciudadanos, mientras que el socialista sólo precisa de uno del partido de Rivera, toda vez que se da por hecho que los tres ediles de Izquierda Unida apoyarían un gobierno municipal dirigido por el actual regidor del PSOE, Juan Ávila. Sin embargo, el partido izquierdoso es para Ciudadanos el principal escollo a superar. “No se puede pedir lo que están exigiendo”, nos comentan con cierta indignación las fuentes consultadas, lo que traducido a román paladino viene a decir que su apoyo al socialista nunca puede contener propuestas más allá de su congruencia programática.