La alcaldesa de Valencia, la popular María José Catalá, ha convertido la exclusión del valenciano en una práctica habitual dentro del Ayuntamiento de Valencia. Así lo certifica un informe jurídico de la Secretaría General del Pleno, solicitado por Compromís per València, que concluye que el uso exclusivo del castellano en la cartelería municipal es contrario a la normativa y vulnera el principio de cooficialidad.
La portavoz de Compromís en el consistorio, Papi Robles, ha subrayado que no es solo una denuncia política: “es un informe jurídico el que dice que Catalá está incumpliendo la ley para marginar el valenciano”. Según este documento municipal, la cartelería municipal no puede estar redactada únicamente en una de las lenguas oficiales y, además, debe priorizar el uso del valenciano. Una obligación que el gobierno municipal está incumpliendo de forma reiterada pues solamente utiliza el castellano desde que entró como alcaldesa.
Robles ha denunciado que esta situación no es un hecho puntual, sino una deriva sostenida desde el inicio del mandato. “Desde el principio de mandato vemos cómo se excluye el valenciano de la cartelería, de las campañas institucionales e incluso del discurso público de la alcaldesa. Es una actitud consciente y deliberada”, ha reiterado.
Decisiones políticas
El concejal Sergi Campillo ha detallado el origen del informe, que se remonta a una campaña de la concejalía de Parques y Jardines vinculada a un proyecto europeo de biodiversidad. Todos los carteles informativos de esta iniciativa se instalaron exclusivamente en castellano por decisión política. “Hablamos de un proyecto financiado con fondos europeos que exigía información pública, y el gobierno de Catalá decidió hacer toda la cartelería solo en castellano. No es un error, es una decisión política clara”, ha explicado Campillo.
Ante esta situación, Compromís per València presentó una queja formal y, posteriormente, solicitó un informe a la Secretaría General del Pleno. La conclusión es contundente: excluir el valenciano vulnera el reglamento municipal, la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano y el propio Estatuto de Autonomía. Para Campillo, el fondo de la cuestión es claro: “Estamos hablando del derecho de los vecinos y vecinas a recibir la información municipal en valenciano. Y este derecho se está vulnerando de forma sistemática”.
La formación de izquierdas ha documentado numerosas campañas municipales, desde julio de 2025, que han sido difundidas exclusivamente en castellano. Para la coalición valencianista, se trata de un patrón de comportamiento que confirma una política activa de marginación de la lengua propia. “La realidad es que el Ayuntamiento está funcionando de espaldas al valenciano. Y esto no es solo una cuestión simbólica, es un incumplimiento legal”, ha remarcado Robles. La portavoz del primer partido de la oposición ha ido más allá y ha acusado directamente a la alcaldesa: “Catalá no solo desprecia el valenciano, sino que está dispuesta a saltarse la ley para hacerlo”.
Advertencia de medidas legales
Ante esta situación, Compromís per València ha anunciado que remitirá el informe a Alcaldía y a todas las delegaciones municipales y exigirá una rectificación inmediata. En caso contrario, no descartan acudir a los tribunales. “Si después de este informe jurídico siguen incumpliendo la ley, ya no podrán decir que no lo sabían. Estaremos ante una posible prevaricación”, ha advertido Robles.
Compromís también ha anunciado que estudiarán acciones legales en cualquier campaña municipal que continúe excluyendo el valenciano o no respete su uso preferente. “Nuestra obligación es defender los derechos lingüísticos de la ciudadanía. Y si la alcaldesa decide marginar el valenciano, la obligaremos a cumplir la ley”, ha concluido la portavoz de la formación valencianist