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La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, el día mundial contra el SIDA - Flickr Cifuentes
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, el día mundial contra el SIDA
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Cifuentes condena al cierre a las principales ONG que luchan contra el VIH

En España, entre 130.000 y 160.000 personas viven con VIH mientras la administración deja sin subvenciones los programas de prevención y apoyo

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Jue, 1 Feb 2018

Entre 130.000 y 160.000. Estas son las personas que viven con VIH en España junto a los 85.720 casos de SIDA que se diagnosticaron el año pasado. Pese a estas cifras y pese a que en los últimos años se ha vivido un repunte de los contagios, el Gobierno de Cifuentes ha decidido dejar casi sin subvenciones a las ONG que se encargan de la lucha contra esta enfermedad.

La Comunidad de Madrid deja sin línea de financiación a Apoyo Positivo, una organización que lleva 25 años trabajando en la prevención del VIH y para que las personas que lo sufren no vivan en exclusión. ¿La consecuencia más inmediata? La organización se ha visto obligada a despedir a la mitad de la plantilla y a suspender ayudas que beneficiaban a unas 3.500 personas.

Hablamos de la financiación que reciben las ONG y otras organizaciones por la casilla de la declaración de la renta, ese porcentaje de nuestros impuestos que se destinan a la Iglesia, a bienes sociales o a ambos, cuando ponemos la famosa “x”.

Hasta este año, al tratarse de impuestos, era el Ministerio de Hacienda el que hacía el reparto atendiendo a informes realizados por técnicos. Con este sistema, organizaciones como Apoyo Positivo llevaban 17 años trabajando con la financiación que proviene del IRPF de los ciudadanos.

Pero las cosas han cambiado. Por primera vez, son las comunidades las encargadas del reparto, de adjudicar la convocatoria del IRPF y, con ello, la Comunidad de Cifuentes ha dejado fuera a muchas organizaciones sociales acabando con sus recursos, obligándolas al cierre por ahogo. Este es el caso de Apoyo Positivo. Y eso que, según han denunciado, 2017 ha sido el año que la Comunidad de Madrid más ha recaudado.

“En Apoyo Positivo desarrollábamos los proyectos de ayuda a personas con VIH y en exclusión social con nuestro dinero y nos daban la financiación a año vencido”, ha explicado Jorge Garrido, el director de ONG. Ahora, se han quedado fuera de esta línea de financiación del IRPF porque, según les han explicado desde la administración, “no ha llegado, se han quedado sin dinero”.

La Comunidad de Madrid suspende en lucha contra el VIH

Este recorte no es más que el último de una larga lista de decisiones tomadas por la Comunidad que preside Cifuentes que han conseguido que la capital sea la que menos lucha contra el VIH tanto en prevención como en ayuda directa a los pacientes. Y es que, desde 2015 el Gobierno de Cifuentes no invierte en lucha contra el VIH y en 2009 canceló las subvenciones directas a las organizaciones que luchan contra la enfermedad.

Según ha explicado Garrido a este diario, la Comunidad de Madrid tiene el dudoso honor de ocupar el tercer puesto en Europa en cuanto a casos de infecciones y, sin embargo, “se está dando la espalda a las personas afectadas mientras se hace gala y se quiere estar en las fotografías de las galas o del World Pride”, ha dicho.

Y es que, figuras como la propia Cifuentes o la líder de Ciudadanos en Madrid, Begoña Villacís, no han dudado en poner su mejor sonrisa cuando se acercan las cámaras de los medios o en asistir a galas en las que se habla sobre la enfermedad, aunque luego, en el ámbito político, hagan oídos sordos a la realidad.

“Es inaceptable que el Ejecutivo de Cristina Cifuentes siga maltratando a las organizaciones de VIH en la Comunidad de Madrid, que tras ver paralizadas las subvenciones de VIH desde hace dos años, ven ahora como peligran programas de continuidad en VIH esenciales en Madrid, saltándose el acuerdo alcanzado entre el Estado y las comunidades autónomas sobre el proceso de transición en la territorialización de estas ayudas”, ha denunciado Ramón Espacio, presidente de CESIDA.

3.500 personas que se quedan sin ayudas

El despido de la mitad de la plantilla no ha sido la única dura decisión que ha tenido que tomar Apoyo Positivo. El corte de la financiación ha supuesto el fin de proyectos como las casas de acogida, teniendo en cuenta que Apoyo Positivo es “una de las pocas entidades de la Comunidad con viviendas para personas con VIH en exclusión, ¿qué se supone que debemos hacer ahora con esas personas?”, ha explicado Reyes Velayos como presidenta de Apoyo Positivo.

En estos proyectos, Apoyo Positivo ha atendido sólo en 2017 a 3.227 personas afectadas por VIH/sida o por Hepatitis C que se encuentran en riesgo de exclusión siendo personas LGTBIQ, mujeres en vulnerabilidad, jóvenes, migrantes y mayores o a las que se les vulneraron los derechos por su diversidad.

Pero también ha supuesto el fin de programa de salud para afectados, rehabilitación domiciliaria, autonomía y calidad de vida, de orientación laboral, de formación y asesoría jurídica, atención psicosocial

¿Y cuál es la solución?

Por todo ello, dese Apoyo Positivo exigen que la Comunidad de Madrid y el Gobierno de Cristina Cifuentes asuma su responsabilidad y de con “urgencia” una solución “que pueda solventar el perjuicio causado, y que abra un camino de diálogo para la respuesta al VIH y a la salud sexual en la capital”.

A la hora de publicación de este artículo, El Plural no ha podido contactar con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, pero fuentes cercanas al conflicto han asegurado que planean publicar el próximo viernes en su portal de transparencia la creación de una nueva línea de financiación para todas aquellas organizaciones que se hayan quedado fuera de la adjudicación del IRPF.

Sin embargo, para Apoyo Positivo esta solución llegaría mal y tarde. “Ahora la Comunidad de Madrid ha asegurado que abrirán otra línea de crédito fuera de la convocatoria del IRPF”, explica Garrido, pero esto no hará más que retrasar los proyectos.

Una vez aprobada la línea, se deberán presentar los proyectos y, estos, ser de nuevo analizados. Los que reciban una buena nota podrán optar el dinero, “pero no sabemos cuándo va a llegar ese dinero” y Apoyo Positivo tampoco sabe cuánto tiempo podrá seguir aguantando.

 

Natalia Castro es redactora de El Plural