Política
El rey Juan Carlos I de cacería.
El rey Juan Carlos I de cacería.
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Captura Youtube.

El supuesto atropello a un ciclista de Juan Carlos I abre otro episodio de un pasado accidentado y censurado

El franquismo y la transición acallaron la muerte por disparo involuntario del hermano del rey emérito

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Sáb, 13 Ene 2018

El rey Emérito, Juan Carlos I, cumplió esta semana 80 años y reapareció después de estar alejado de los focos para celebrar el Día de la Pascua Militar ausente desde 2014. En la noticia de ELPLURAL.COM sobre este hecho calificábamos como un "retorno empañado" por la revelación por parte de Jaime Peñafiel en el diario ‘El Mundo’ de un supuesto accidente de Juan Carlos en el que "atropelló", cuando tenía 17 años, a un ciclista mientras conducía un lujoso coche. "Atropelló a un ciclista en Olmedo conduciendo un turismo de lujo sin carné” por no tener la edad, afirmó el periodista.

Familia real en el exilio de Estoril
Habría que recordar la etapa en la que la familia real vivía en el exilio portugués de Estoril, ya que el dictador Francisco Franco no aceptaba la figura de Don Juan De Borbón. Más tarde sería la histórica reunión del padre del rey Emérito con Franco en el yate Azor, en aguas españolas, concretamente en San Sebastián. Allí se fraguó y se pactó que Juan Carlos reinaría España y no Don Juan de Borbón que renunciaría a sus derechos dinásticos. Ello conllevaba el trasladado de Juan Carlos junto a su hermano menor, Alfonso, a España para iniciar su preparación como futuro monarca.

Un disparo accidental
Fue un fatídico 29 de marzo de 1956 cuando Juan Carlos de Borbón, siendo cadete militar en España con un año de instrucción militar en la Academia General Militar de Zaragoza y disfrutando de unas vacaciones en Estoril, cuando ocurrió el accidente en el que se le disparó la bala de una pistola que se alojó en la frente de su hermano Alfonso terminando con el fatal desenlace de la muerte de s"Alfonsito" (como le llamaba la familia). Este hecho, de extrema gravedad, sin embargo recibió un "apagón" informativo de los medios de la época incluso de la nobleza y personajes vinculados a la familia real que asiduamente vistaban a Don Juan. El silencio se hizo sobre el accidente y sus protagonistas. Franco y el régimen mandaron callar para así preservar de rumorología un momento en el que se diseñaba como llevar a cabo una futura transición de régimen personificada en la figura del que sería rey de España despues, Juan Carlos I. Solo se conoció a nivel público un comunicado de la Embajada de España en Portugal en el que se informaba de que, al entonces infante Juan Carlos, se le disparó una pistola mientras la limpiaba en compañía de su hermano. 

En realidad lo ocurrido hubiera provocado correr ríos de tinta si la noticia hubiera salido a la luz. Se trataba de un accidente letal cuyo protagonista involuntario fue nada más ni menos que el que años después fue entronizado como rey de España, Juan Carlos de Borbón. Ese futuro jefe del Estado de España mató de un disparo accidental en la frente a su hermano menor, el príncipe Alfonso. Si miramos la hemeroteca no fue hasta muy adelantada la transición cuando aparecen reseñas y comienza a romperse, timidamente sí, ese halo de misterio y secretismo sobre este incidente que en aquellos años hubiera sin duda perjudicado la imagen del aspirante a la sucesión. La muestra se halla en esta pregunta ¿cuántos recuerdan una fotografia de Alfonso de Borbón? ¿Existió un hermano de Juan Carlos? Pues sí existió y fue enterrado en el cementerio de Cascais el 31 de marzo de 1956. Cuentan las crónicas que Don Juan Carlos vistió el uniforme de oficial cadete de Zaragoza y que su padre, Don Juan de Borbón, le ordenó que volviera a la Academia Militar en un avión militar español en el que volvíó a Zaragoza” por orden de Franco.

Comunicado oficial
En esos momentos solo buscando en medios extranjeros se pudieron encontrar datos del grave suceso tales como que aconteció tras una misa vespertina en la iglesia de San Antonio de Estoril cuando toda la familia habría regresado a su domicilio. Se supo que sucedió a las ocho y media de la noche cuando ambos hermanos jugaban con una pequeña pistola poco antes de cenar. En el comunicado oficial de la Embajada de España en Lisboa se recogía que "Mientras su Alteza el Infante Alfonso limpiaba un revólver aquella noche con su hermano, se disparó un tiro que le alcanzó la frente y le mató en pocos minutos. El accidente se produjo a las 20:30, después de que el Infante volviera del servicio religioso del Jueves Santo, en el transcurso del cual había recibido la Santa Comunión". Y poco más,

Intento de silenciar y manipular el hecho
Uno de los más independientes y prestigiosos historiadores hispanistas extranjeros, Paul Preston, escribió que "la decisión de silenciar los detalles fue adoptada personalmente por Franco”.  Hubo un intento de manipular la información que fracasó ya que la primera versión que se dio fue que "Alfonsito" se había disparado a sí mismo en la frente mientas limpiaba el arma. Para contextualizar históricamente cabe señalar que en España y en Portugal coexistían dos dictaduras, en Portugal la del amigo de Franco, Antonio de Oliveria Salazar.

Después de ello sucedieron muchos años de oscura y consentida confusión sobre el asunto. No hay que olvidar que Alfonso era uno de los posibles herederos de la Corona en una saga monárquica que sufrió exilio, guerra civil y dictadura unida a distintos tristes episodios familiares. 

Deterioro de las relaciones familiares
Preston también reveló que la propia madre del rey emérito llegó a decir que Juan Carlos, mientras jugaba, apuntó el revólver hacia Alfonso y, desconociendo que estaba cargada, apretó el gatillo. Todo ello parece que enturbió las relaciones familiares. La madre, Doña María de las Mercedes de Borbón, presente en el luctuoso accidente, sufrió depresión de la que tuvo que sanar en una clínica alemana al sentirse "responsable por haber dejado a sus hijos jugar con el arma, para evitar que, aburridos en un atardecer lluvioso, siguieran peleándose”. Finalmente, muchos años después, en 1992, los restos de Alfonso Borbón fueron trasladados a los panteones reales de El Escorial.