Decía Gertrude Stein que "las mujeres del siglo XIX solo pudieron hablar de ellas mismas, mientras que las del siglo XX han hablado de otras cosas”. Pese a lo cierta que puede ser, en términos generales, esta afirmación, en el siglo XX multitud de escritoras aún publicaron libros denunciando las desigualdades de género que persistían y les afectaban. Repasamos tres títulos espléndidos de entre todos aquellos, recientemente recuperados en España.


Las hermanas Mitford. Libros del Asteroide.


Esta obra es un divertido e irónico repaso autobiográfico, deliciosamente escrito, de la infancia y juventud de Jessica Mitford (Gloucestershire, 1917), una respetada periodista británica pionera en el género muckracker, o de investigación en gran medida sensacionalista, cuyo nombre de pila, Jessica, se lo puso, en su honor, JK Rowling a su hija. Mitford nos narra en primera persona cómo fue la infancia y juventud que vivió con sus hermanas, conocidas como las Mitford, unas sobrinas de Churchill, aristócratas, que, a principios del siglo XX agitaron la alta sociedad británica con sus excentricidades, de lo que daba fe la prensa rosa de la época. Tenían un zoo en casa, iban a misa con una cabra, la hermana Unity llegó a pegarse un tiro por su amor a Hitler, la hermana Diana se casó con el líder del partido fascista inglés y tuvo al mismísimo Goebbels como padrino de boda, y se inventaron un idioma propio que luego se ha popularizado en los escritos de la hermana mayor, Nancy, que llegó a ser una firma muy conocida (uno de los sustantivos de ese idioma era frenemy, conjunción de friend y enemy, que se usa varias veces en la serie Sexo en Nueva York). Jessica, por su parte, según cuenta en estas páginas, no terminaba de adaptarse a los hábitos de elitistas de su familia y su sociedad, y se fugó con su primo Esmond Romilly a combatir en la guerra civil española. Un ácido retrato del enfrentamiento de una mujer aristócrata, con carácter y valentía, contra el victorianismo de la alta sociedad británica de principios del siglo XX, repleto de nombres y anécdotas reales de personajes que componían aquel hábitat.


La Cámara Sangrienta. Sexto Piso.


En 1979, cuando Margaret Tatcher acababa de estrenarse como primera ministra, una hasta entonces desconocida escritora británica, Angela Carter (Eastbourne, 1940) desguazó algunos de los cuentos de toda la vida –como El gato con botas, El hombre lobo, etc.-, para, en un acto de doble subversión, literaria y feminista, convertir a algunos de sus personajes en protagonistas de historias de terror, góticas, con elementos oníricos marcados por el subconsciente, y con una carga sexual, erótica, pretendidamente reivindicativa, que se atrevía a enfrentarse con todo tipo de tabúes, influida como estaba la autora por la figura del Marqués de Sade. Aquellos textos, compilados bajo el título de La Cámara sangrienta, escandalizaron a los sectores más conservadores de la sociedad, pero su calidad e inteligencia los han acabado convirtiendo en una obra de culto para amantes de la literatura de terror, estudiosos del psicoanálisis (el libro incluso se ha manejado en facultades de Psicología) e interesados en el feminismo. La editorial Sexto Piso nos ha dado una de las mejores noticias literarias de los últimos meses publicando de nuevo este clásico, y haciéndolo, además, en una edición de lujo, un auténtico objeto de deseo ideal para coleccionistas: con ilustraciones de Alejandra Acosta, la artista chilena que ya nos dejó boquiabiertos visitiendo con sus originalísimas composiciones la edición del cuento Enebro de la editorial Jekyll & Jill, en los que cosía con hilo rojo unos detallistas dibujos oscuros. Ahora, plasma la sensualidad de los textos de Carter en originales grabados, muy artísticos y en blanco y negro, aunque con algún toque de color, rojo sangre.


La chica de ojos verdes. Errata Naturae.


De Edna O’Brien (Tuamgraney, 1930), Alice Munro o Philip Roth han dicho que es la mejor escritora irlandesa que ha habido. Su obra se caracteriza por ambientarse en su tierra, de la que le preocupa el peso de las tradiciones innecesarias y la represión sexual que se pretendía, cuando ella era joven, a fuerza de dogmas religiosos. La chica de ojos verdes es una novela de personajes, escrita con un estilo narrativo clásico y absorbente. La obra la protagonizan los dos personajes principales de la novela anterior de la autora, Las chicas de campo, aunque ambos títulos son independientes. Nos ubica en la Irlanda de los albores del siglo XX, donde una chica de campo, de poco más de 20 años, se muda a la ciudad, donde se empieza a sentir acomplejada por sus orígenes rurales y su educación religiosa, que contrastan demasiado con el ambiente urbano. Y al iniciar una relación con un hombre bastante mayor que ella, además de divorciado y protestante, ha de ponerse el mundo por montera y enfrentarse a quienes la critican. La reolución final de la situación es inesperada. Se trata de una historia relacionada con la propia vida de O'Brien, que tuvo que hacer frente a la oposición de su entorno por dedicarse al oficio de escribir. Un análisis sociológico, magistralmente novelado, de la Irlanda de principios del siglo XX, que a todos debería interesar.


 Ilustración: Alejandra Acosta para La Cámara Sangrienta.