Huevos duros con salmón y salsa de mostaza.
¿Con qué?
Media docena de huevos, trescientos gramos de salmón ahumado o marinado, mostaza, mayonesa, eneldo, aceite de oliva, vinagre de Jerez y sal.
¿Cómo?
Cocemos los huevos -sacarlos antes de la nevera para que no se rompa la cáscara al hervir el agua-, extendemos el salmón marinado o ahumado en una fuente de servir; preparamos la salsa a base de dos cucharadas de mayonesa, dos de mostaza, cuatro cucharadas de aceite de oliva, eneldo y unas gotas de vinagre de Jerez -las medidas no son rígidas, si ponemos más de un producto u otro variará el sabor- batimos, cortamos los huevos duros en rodajas sobre el salmón y colocamos la fuente y la salsa en el centro de la mesa.
Truchas con jamón serrano.
¿Con qué?
Una docena y media de truchas medianas, trescientos gramos de jamón serrano, aceite de girasol y sal.
¿Cómo?
Las truchas se compran en la pescadería, por lo general o, si tiene uno la suerte de estar de vacaciones cerca de un río truchero puede conseguirlas con algún contacto en la localidad. Este plato es muy fácil de preparar y muy sabroso, sobre todo si las truchas son de río y no de criadero; se salan, se enharina suavemente, se les coloca una loncha de jamón serrano en la tripa abierta y se fríen con bastante aceite y muy caliente. Si son de regular tamaño servir dos truchas por persona.
Queso casero de la zona.