Preparar pescado en la airfryer se ha convertido en una opción cada vez más habitual para quienes buscan comidas sencillas, saludables y sin complicaciones. La técnica reduce calorías, evita el uso de aceite y elimina el olor a fritura que suele invadir la cocina.
Sin embargo, no todas las especies ofrecen el mismo resultado. Y, según quienes dominan esta preparación, hay un pescado blanco que destaca por encima de clásicos como la tilapia, el lenguado o la merluza: la lubina.
Este pescado, conocido por su sabor suave y su textura firme, tiene un contenido moderado en grasa que lo hace especialmente adecuado para la cocción en aire caliente. Mantiene la jugosidad, se dora con facilidad y soporta bien la marinada, lo que lo convierte en un candidato ideal para recetas rápidas y equilibradas.
Por qué la lubina funciona tan bien en este tipo de cocción
La lubina es un pescado muy versátil. Puede hacerse a la plancha, al horno, cocido o frito, pero en la airfryer adquiere una combinación muy especial de jugosidad y ligereza. Su carne blanca se cocina de forma uniforme y conserva una textura tierna sin necesidad de añadir aceite.
Además, al no necesitar grandes cantidades de condimentos, permite que los sabores frescos —como el limón, las hierbas o un toque de pimienta— se intensifiquen sin perder equilibrio. Esto lo convierte en una excelente alternativa para quienes quieren variar su menú sin complicaciones.
Cómo preparar la lubina en airfryer de forma sencilla
La receta más popular parte de un procedimiento básico. Basta con marinar los filetes con tomillo, un chorrito de aceite, limón, sal y pimienta. Tras reposar unos minutos para absorber los sabores, se introducen en la airfryer precalentada a 180 °C.
En unos diez minutos, girando el pescado a mitad de la cocción, se obtiene un resultado dorado por fuera y tierno por dentro. Una preparación rápida que puede acompañarse con verduras asadas, ensalada o arroz para completar el menú.
Quienes prefieren una versión crujiente también pueden optar por rebozarlo en una mezcla ligera y cubrirlo con panko antes de introducirlo en la cesta. El resultado es una capa exterior dorada sin recurrir a la fritura tradicional.
Una receta adaptable a otros pescados
Aunque la lubina es la recomendación estrella, esta técnica se adapta bien a otros pescados populares. Tilapia, merluza, salmón o incluso sardina pueden cocinarse en la airfryer siguiendo un proceso similar. La clave es evitar que los filetes se solapen, para que el aire circule correctamente y la cocción sea uniforme.
Un aliado perfecto para comidas prácticas
La lubina en airfryer se ha convertido en una alternativa ideal para quienes buscan platos saludables, rápidos y con buen sabor. Su textura y capacidad para absorber marinadas lo sitúan por delante de otros pescados blancos más habituales, demostrando que innovar en la cocina no requiere complicaciones.
Una opción sencilla para quienes quieren que un plato cotidiano tenga un acabado digno de restaurante sin invertir tiempo extra en la cocina.