La NASA ha decidido posponer el lanzamiento de Artemis II, la misión llamada a convertirse en el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna desde 1972. La agencia espacial estadounidense ha detectado una anomalía en el sistema de suministro de helio de una de las etapas del cohete, lo que ha obligado a cancelar la ventana prevista para marzo y a retirar el conjunto del lanzador de la plataforma de Florida.

El problema se localizó en la etapa de propulsión criogénica provisional del Space Launch System (SLS), el vehículo que debe impulsar la cápsula Orion en su trayectoria hacia la órbita lunar. Según explicó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, la interrupción en el flujo de helio activó los protocolos de revisión técnica y llevó a los equipos a preparar la reversión del cohete hacia el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) del Centro Espacial Kennedy.

Isaacman detalló que el vehículo se encuentra actualmente en una configuración segura mientras los ingenieros analizan distintas hipótesis sobre el origen de la incidencia. Por el momento, la agencia no ha confirmado cuál de las posibles causas técnicas ha provocado la anomalía.

El traslado del SLS y de la nave Orion desde la plataforma de lanzamiento hasta el hangar permitirá realizar inspecciones exhaustivas y acometer las reparaciones necesarias antes de volver a fijar una nueva fecha de despegue. Esta maniobra implica desmontar parte de la configuración de lanzamiento, lo que complica el calendario inicialmente previsto.

La misión Artemis II ya acumulaba retrasos. En un primer momento, el lanzamiento estaba programado para comienzos de febrero, pero fue aplazado tras detectarse fugas de hidrógeno durante pruebas previas. Posteriormente, la NASA llevó a cabo un ensayo general completo de la secuencia de cuenta atrás - sin incluir el despegue - con el objetivo de validar procedimientos y sistemas críticos.

Tras el nuevo contratiempo, la agencia ha señalado que estudia futuras ventanas de lanzamiento a lo largo de este año. Entre las opciones se contempla una oportunidad a principios de abril, siempre que las condiciones técnicas y operativas lo permitan.

Artemis II está concebida como una misión de aproximadamente diez días de duración. La nave Orion transportará a cuatro astronautas en una trayectoria que rodeará la Luna antes de regresar a la Tierra. La tripulación está formada por los estadounidenses Christina Koch, Victor Glover y Reid Wiseman, junto al canadiense Jeremy Hansen. El vuelo supondrá el regreso de seres humanos a las proximidades del satélite más de medio siglo después de las misiones Apolo.

La última vez que astronautas estadounidenses viajaron hasta la órbita lunar fue en 1972. Desde entonces, ninguna misión tripulada ha superado la órbita baja terrestre, lo que convierte a Artemis II en un paso clave dentro de la estrategia de exploración lunar impulsada por la NASA en la última década.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover