Las copias de Camboya que podrán probarse en Spiel Essen no han salido de una cadena de producción. Han salido de una mesa de trabajo cubierta de cúteres, cinta adhesiva, papel de lija y botes de pintura. Tranjis Games ha abierto las puertas de ese taller improvisado en su perfil de BoardGameGeek, con una serie de fotografías que muestran el proceso: tableros recortados uno a uno, piezas imprimadas en gris a la espera de color y unos guantes azules que se repiten en casi todas las imágenes.
La razón la da la propia editorial en su mensaje: las copias oficiales de fábrica no estaban listas a tiempo para la gran cita europea del sector. En lugar de presentarse con poco más que la portada, su equipo de desarrollo ha trabajado "a contrarreloj" cortando, pegando, lijando y ensamblando ejemplares de demostración jugables, "100% hechos a mano", para que el público pueda sentarse a jugar en su stand.
Horas extra y calendarios que fallan
Pablo Villar, CCO de Tranjis, explica a ElPlural qué quería contar la editorial con este gesto de enseñar lo que normalmente queda entre bambalinas. "Lo que queríamos transmitir es que detrás de cada juego hay mucho esfuerzo. Hay personas, hay jornadas muy largas, cortes en los dedos. Hay mucho trabajo detrás de hacer un juego de mesa", resume.
Villar no esconde que llegar a la feria ha exigido un sobreesfuerzo. "Para llegar a Essen ha sido casi milagroso. La realidad es que se han tenido que echar muchísimas horas extra para poder llegar con un producto final, porque a veces pasan cosas: a veces las fábricas incumplen los calendarios, a veces no da para todo", reconoce. Y añade: "Para llegar a una fecha tan importante, toda la cadena de gente que trabaja en ello se parte la espalda".
El mensaje sirve también para explicar un silencio. Hasta ahora, la ficha de Camboya en BoardGameGeek apenas ofrecía algo más que la ilustración de portada, y la comunidad llevaba tiempo pidiendo verlo sobre la mesa. "No habíamos dado más información en la BGG sobre el juego porque estábamos haciendo el juego", zanja Villar.
Camboya llega a Essen en copias montadas a mano, lo más cerca posible de la versión final.
Tranjis aún no ha publicado el reglamento, pero promete subir pronto un borrador.
Los caminos de la selva llevan hasta unos templos de piedra que evocan Angkor.
Hasta ahora, la editorial apenas había enseñado de Camboya algo más que su portada.
Cada loseta, tablero y componente de las demos es fruto del trabajo manual del equipo.
Las copias de Camboya para Essen no han salido de una fábrica, sino de una mesa de trabajo.
Así es el primer prototipo completo de Camboya, que podrá probarse en el stand 3U130 de Essen.
La fábrica no llegó a tiempo y el equipo de Tranjis tuvo que trabajar a contrarreloj.
“Llegar a Essen ha sido casi milagroso”, reconocen desde Tranjis.
Lo más cerca posible de la versión final
Según detalla la editorial, cada loseta, tablero y componente de estas demos es fruto de ese trabajo manual. El objetivo, explican, es que quien se siente a jugar en Essen tenga "una experiencia lo más parecida posible a la producción final". La publicación se cierra, de hecho, con las primeras fotografías del primer prototipo completo de Camboya, ya montado y pintado.
Las imágenes dejan ver un tablero modular de gran tamaño que encadena un lago surcado de rutas acuáticas, caminos que atraviesan la selva y, en un extremo, templos de piedra que evocan Angkor. Sobre él aparecen palafitos que se apilan en altura, barcas, peces y plátanos que todo indica que funcionan como recursos, dados de varios colores y una rueda con iconos de dados y lluvia. Tranjis todavía no ha publicado el reglamento, así que conviene no sacar conclusiones sobre cómo encajan todas esas piezas: la editorial anuncia que subirá pronto un borrador de las reglas a la misma página.
Dónde probarlo en Essen
Quien viaje a la feria podrá jugar a estas copias artesanales en el stand 3U130, donde la editorial invita a probar Camboya y dejarle sus impresiones. La respuesta en el hilo de BoardGameGeek ha sido inmediata, con usuarios que celebran el "currazo" y otros que ya planean pasarse por el stand.
No es la primera vez que Tranjis reivindica el oficio que hay detrás de sus cajas. Cuando nos colamos en su sede, la editorial ya recordaba que el éxito de Virus! tuvo mucho de garaje y de carretera. Camboya llega a Essen con ese mismo espíritu: antes de que exista la caja de fábrica, hay un equipo con guantes, lija y pintura asegurándose de que el juego pueda jugarse. "Detrás de cada juego hay muchas ilusiones", insiste Villar.
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