Durante el confinamiento obligatorio y la cuarentena impuesta con el estado de alarma, dos nombres han retumbado por encima de los demás como ejemplos de falta de solidaridad: Victoria Federica y Froilán. Los hijos de la intanta Elena han sido blanco de críticas porque 'eligieron' pasar el encierro en sendos alojamientos de lujo, como si fuera una opción no estar encerrado en el domicilio habitual y en su ciudad de residencia, Madrid. Ahora, de vuelta a la capital, tampoco parece que Victoria Federica sea muy cumplidora con las reglas de la desescalada y menos con la situación de Madrid, que va atrasada al resto de España y está en Fase 2. Así, se ha dejado ver sin mascarilla (algo que ya hizo en Jaén en una peluquería) o en fiestas de reapertura de centros comerciales, donde se incumplía la norma de no bailar o incluso se compartían cachimbas de fumar, algo desaconsejado por Sanidad por el alto riesgo de contagio.

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Durante el confinamiento, los hijos de la infanta Elena han sido el claro ejemplo de insolidaridad e incumplimiento de las reglas frente a la pandemia del coronavirus. Froilán ha estado confinado en un exquisito hotel boutique de Marbella junto a su amigo Andrés Parladé Tassara. Lo mismo hizo Victoria Federica, que se encerró con su novio, el DJ Jorge Bárcenas, en un exclusivo cortijo en Jaén, donde fue pillada por los habitantes del municipio de Villacarriero, y desde donde ambos presumían de barbacoas y relajaciones alejadas de las estrecheces de la mayoría de españoles. Y eso que sus opciones para cumplir las normas para ellos no eran nada desdeñables: podían estar en el amplio piso de su padre, Jaime de Marichalar, en el barrio de Salamanca, o en el no menos grande piso de su madre, la infanta Elena, junto al parque del Retiro.

Ahora, de vuelta a la ciudad, Victoria Federica lleva un tren de vida social nada envidiable: compras continuas, terrazas, fiestas, comidas sin mascarilla. Un ritmo muy alejado de la Fase 2 en la que aún está inmersa Madrid o el estado de alarma que sigue vigente en el país.

Comida sin mascarilla

La ronda de salidas empezaba el pasado miércoles 10 de junio, con una comida con su tía abuela, la infanta Margarita, en un exquisito restaurante del barrio de Salamanca de Madrid, donde acudió con su novio, DJ Bárcenas, de la mano. Las mascarillas iban y venían de sus rostros durante toda la comida con su alteza real, la duquesa de Soria y Hernani y hermana de Juan Carlos I, que es grupo de riesgo por su elevada edad: 81 años.

Fiesta con bailes y cachimbas

Como cuenta el Huffington Post, este lunes, Victoria Federica fue invitada a la fiesta de reapertura del elitista centro comercial ABC Serrano, siempre en el Barrio de Salamanca. Un sarao al que acudió con su novio y que estuvo amenizado por el DJ Adrián López, miembro de su grupo de amigos. Los stories del DJ desvelaban que, pese a lo que afirmaron, no bailaron sentados. Se les podía ver bailando, cantando a voces (lo que amplifica la posibilidad de contagiar con el coronavirus a las personas cercanas) y que estaban compartiendo cachimbas de fumar, uno de las prácticas más desaconsejadas para evitar contagios y que fue detectada en la selecta fiesta desarticulada por la policía hace unos días en Majadahonda.