Que el teléfono móvil forma parte de nuestras vidas como si se tratara de una extensión de nuestro propio brazo ya es bien sabido por todos. Raro es el día que no se consulta con frecuencia el dispositivo. Es casi una adicción que puede jugar malas pasadas, y eso es precisamente lo que le ha ocurrido al judoka Anri Egutidze.

El deportista fue descalificado del Grand Slam de judo celebrado en Bakú, Azerbaiyán, porque segundos después de iniciar el combate frente al sueco Robin Pacek, se le cayó el móvil al tatami.

Concretamente, apenas llevaban 13 segundos de combate. Nada más caerse el celular, el sueco lo recoge del suelo y se lo muestra al árbitro.

Inmediatamente, éste detiene el combate y descalifica a Egutidze en una escena que ya ha sido calificada de ridícula por parte de las redes sociales.