Tradicionalmente, la franja de máxima audiencia -el prime time- ha sido una de las más importantes de la parrilla, pero, en los últimos años, las cadenas han tomado conciencia de la importancia del access prime time, el espacio que sirve de antesala al horario estelar. Hasta hace no mucho, El Hormiguero no tenía rival, pero desde 2024, La Revuelta llegó para sumarse a la batalla por las audiencias. Quien aún no ha dado con la clave para rescatar su access de la "maldición" que arrastra es Telecinco

Desde hace años, esta franja ha sido uno de los territorios más problemáticos para la principal cadena de Mediaset España. Mientras otras televisiones han consolidado sus apuestas en este tramo de la parrilla, Telecinco ha encadenado intentos fallidos, cancelaciones exprés y constantes cambios de estrategia. Así, el resultado es una franja marcada por la inestabilidad y por una larga lista de programas que han durado apenas semanas.

Uno de los ejemplos más recientes fue Babylon Show. Mediaset fichaba al humorista Carlos Latre, que dejaba Atresmedia tras más de una década, para tratar de hacer frente a los programas de Motos y Broncano en el año en el que el enfrentamiento televisivo arrancaba (2024). El espacio debutó con un 10,1% de cuota, sus audiencias se desplomaron rápidamente hasta marcar un mínimo del 3,1% de share y unos 400.000 espectadores. Finalmente, tras trece emisiones, se producía su cancelación.

Inevitablemente, la caída de Babylon Show recordaba a otro fracaso reciente de la cadena en esa misma franja: Cuentos Chinos, el programa de Jorge Javier Vázquez que Telecinco estrenó en septiembre de 2023 con la intención de revitalizar su access. La apuesta tampoco funcionó, ya que tras apenas diez emisiones y tres semanas en antena, la cadena decidió retirarlo debido a sus discretos datos de audiencia, que llegaron a caer hasta el 5,8% de cuota de pantalla.

Posteriormente, Telecinco tampoco ha dado con la tecla tras probar suerte con otros títulos. La cadena volvió a recurrir a ¡Allá tú! para intentar estabilizar el access prime time, pero los resultados tampoco fueron especialmente sólidos. En su etapa en esa franja, el concurso presentado por Jesús Vázquez se movió generalmente entre el 8% y el 9% de cuota de pantalla, cifras consideradas bajas para un tramo que debía servir de impulso al prime time. De hecho, terminó perjudicando al rendimiento de los programas que venían después en la parrilla nocturna.

Estos tropiezos consecutivos dejaban al descubierto un problema estructural en la programación, por lo que Mediaset optó por otras soluciones de emergencia. Entre las más frecuentes se encuentra ocupar el hueco con distintas variantes de algunos de sus buques insignia, como Gran Hermano y sus resúmenes diarios. 

Además, en lo que a audiencias se refiere, Mediaset apostó por recuperar una vieja estrategia, la de trocear la emisión de los programas para dividirla en dos. Dicha táctica consiste en dividir cada título en dos partes para obtener la máxima cuota posible en la segunda de ellas.

El access prime time de Telecinco se ha convertido en una especie de laboratorio televisivo permanente, cuya última fórmula ha sido la de mover a Carlos Sobera y su First Dates a esta franja, desplegando la alfombra roja de Cuatro para Iker Jiménez y su Horizonte de lunes a jueves. En la práctica, Mediaset intenta aprovechar el tirón de títulos consolidados para sostener una franja que continúa siendo clave para el arranque del prime time y para el negocio publicitario.

Sin embargo, los datos muestran que el reto sigue siendo enorme. Mientras programas como El hormiguero o La Revuelta se han consolidado en access con cifras claramente superiores, las apuestas de Telecinco continúan muy por detrás, lo que evidencia la dificultad de competir en una franja cada vez más estable para sus rivales y que aún sigue estando "maldita" en Fuencarral. 

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