Más allá del terreno político, el PP extiende sus tentáculos hacia el ecosistema televisivo con el fin de controlar también el discurso mediático. Tras imponer rostros afines y copar los discursos en las televisiones autonómicas de las regiones en las que gobierna, los de Feijóo lideran una cruzada en contra de la televisión pública nacional desde hace tiempo. No solo han acusado a la Corporación de ser un instrumento al servicio del Gobierno, sino que han señalado públicamente a sus rostros más reconocidos. El último paso ha sido exigir que la cadena prescinda de Sarah Santaolalla, pero, antes, ya habían perseguido a presentadores como Silvia Intxaurrondo, Javier Ruiz, Jesús Cintora, Xabier Fortes o David Broncano.

La que más ha hablado abiertamente sobre ello es Silvia Intxaurrondo, quien reaccionó a cuando el PP pidió que "rodara su cabeza", la de Broncano y de la Xabier Fortes. Además, la vasca ha hablado en más de una ocasión el "veto" que sufre por parte del PP tras la polémica entrevista a Alberto Núñez Feijóo en La Hora de La 1 antes de las elecciones generales de 2023. 

"¿Presiones para que te quitaran de ahí?", le preguntaba Javier Gallego en una entrevista en Carne Cruda. "A mí nadie me lo ha comunicado, pero lo que ha trascendido a los medios de comunicación es que se llegó a pedir mi cabeza". "Por hacer periodismo, por hacer preguntas, por desmentir bulos", añadía el periodista. "Entiendo, debe molestar bastante eso. Yo lo voy a seguir haciendo, problema no tengo", sentenciaba la vasca. 

La presentadora ha dicho públicamente, en más de una ocasión, que, pese a las invitaciones, los de Génova no han vuelto a querer asistir a su plató: "No quieren venir al programa, no me lo conceden. Cada vez que uno lo verbaliza suena sorprendente, pero que hay un veto del PP existe". 

Por otro lado, también ha señalado las "50 preguntas parlamentarias del Partido Popular y Vox en seis meses [en la Comisión de Control Parlamentario de RTVE] sobre mí". Precisamente, en estas Comisiones Mixtas, la derecha y ultraderecha han aprovechado sus intervenciones y preguntas para atizar contra estos presentadores. Manuel Mariscal, por parte de los de Vox, los tildaba de "sectarios" en su discurso ante José Pablo López, presidente de la Corporación: "Usted nos dijo que iba a utilizar RTVE para combatir la desinformación y cómo va a combatir la desinformación desde la cadena pública si sus rostros más conocidos son Jesús Cintora, Javier Ruiz, Silvia Intxaurrondo y Xabier Fortes. ¿Cómo va a querer combatir la desinformación si todo el mundo sabe que estos son los periodistas más sectarios y manipuladores de nuestro país?".

Los intentos de censura no solo vienen desde el seno del partido, sino también desde su entorno. Y si no que se lo digan a Xabier Fortes, que denunció el "intento de coacción" por parte del novio de Ayuso. Entre la amplia lista de nombres denunciados por González Amador aparecía el del presentador, contra el que se querelló por referirse a él como "defraudador confeso": "No deja de ser chocante la interposición de dicha querella cuando el propio González Amador, por medio de su abogado, reconoce en un documento remitido a la Fiscalía que 'ciertamente se han cometido dos delitos contra la Hacienda Pública", dijo el periodista en aquel momento, que hablaba de un "intento de coacción para impedir realizar su trabajo profesional" por parte del empresario.

Pese a la denuncia, el comunicador se reiteró en sus palabras a través de un comunicado: "Evidentemente me reafirmo, por si había alguna duda, en la expresión utilizada, por cuanto es obvio que el mismo querellante ha reconocido el fraude cometido en el referido documento remitido a la Fiscalía que han difundido los medios de comunicación y que no solo no ha negado sino que ha venido a validar al denunciar la filtración del mismo". "Por cierto, y para concluir, quiero manifestar que en 36 años de profesión no he sido denunciado ni por supuesto condenado ni siquiera obligado a realizar una sola rectificación a resultas de mi trabajo", escribía el periodista. 

En la ecuación del veto también entra David Broncano, quien ha sido catalogado por la derecha como instrumento al servicio del Gobierno de Sánchez desde, incluso, antes de confirmarse su fichaje. De hecho, en una pregunta parlamentaria, el PP planteó si TVE tenía la intención de "contraprogramar a otros espacios que consideren incómodos para el Gobierno". 

Uno de los momentos clave de la temporada en esta campaña del PP fue la emisión del documental 7291, sobre las víctimas de las residencias de la Comunidad de Madrid en TVE. El PP cargó duramente contra el ente por dar voz a esta producción de Juanjo Castro. "Ustedes están utilizando el dolor de las víctimas para poner el foco en una comunidad autónoma y en una presidenta, como si no hubieran fallecido personas en residencias en otros sitios de España. Lamentablemente, han montado una tertulia y han puesto un documental que por las cifras que todos conocemos interesaba a casi nadie, que el productor ha tenido que poner dinero para que se ponga en los cines y que parte de la premisa de una cifra absolutamente falsa. Yo lamento que la televisión española de todos se ponga al servicio de la izquierda y del Gobierno de España para al mismo tiempo blanquear al Gobierno de España y atacar a una comunidad autónoma", atizaba Alfonso Serrano, secretario general del PP de Madrid. 

En esta línea también se expresó Miguel Tellado, secretario general del PP, a través de su cuenta de X: "RTVE es de todos los españoles, no la televisión privada de Sánchez ni el altavoz de su propaganda. Basta ya de secuestrar un servicio público. La mayoría de sus profesionales sienten vergüenza de que el Gobierno les utilice como si fueran lacayos al servicio del sanchismo".

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