El humorista y presentador Manu Sánchez ha vuelto a sacudir la noche televisiva arrancando su programa, El Perro Andaluz, con un monólogo cargado de sarcasmo y crítica social. Fiel a su estilo, ha utilizado la ironía como arma principal para retratar la hipocresía de ciertos sectores mediáticos y políticos que le acusan de crispar el ambiente, mientras ellos mismos normalizan discursos de odio.

Con un tono solemne, fingiendo arrepentimiento y arrancando a capela al ritmo del mítico tema 'Devuélveme la vida' de Antonio Orozco, Sánchez comenzó su intervención cantando directamente a sus detractores: "Hoy pido perdón. Pido perdón por no haber escuchado tu ruego. Pido perdón por las lágrimas de facha que hablan de mí".

El presentador continuó su discurso mofándose de quienes le señalan como el culpable de la tensión actual. "He de reconocerlo, he roto una buena racha de siglos que había en España. Me acusan de llevar 6 semanas polarizando este, nuestro bendito país", aseguró, para acto seguido dibujar una España utópica y sarcásticamente pacífica que supuestamente existía antes de que él diera su opinión en televisión.

"Qué coraje, joder, con lo bien que íbamos, ahora que éramos el país del amor, los grandes pactos de Estado, el diálogo", ironizó el andaluz, añadiendo que habíamos llegado a un punto "donde ya hacía siglos que no se decía lo de 'y tú más'" y donde "la prioridad es hacer mejores y universales los servicios públicos. Qué lástima, joder, que llego yo y lo estropeo".

Tras este retrato idílico, Manu Sánchez puso el foco en el panorama mediático actual, repartiendo dardos muy directos contra otros programas y figuras de la comunicación a los que acusó veladamente de hacer política bajo la apariencia de entretenimiento o información neutral.

"Llegó El Perro Andaluz a meter la patita, ahora que en la tele todo es amor y nada estaba politizado", continuó el humorista, para luego enumerar una lista de ejemplos demoledores: "Ahora que Ana Rosa Quintana estaba centrada en la gestión de los pisos turísticos que tienen el centro de Sevilla y nunca opina del gobierno. Ahora que El Hormiguero solo hace experimentos con Flipy... y para nada hacen tertulias políticas donde a nadie se le ve ningún tipo de plumero".

El repaso no se detuvo ahí, y Sánchez también tuvo palabras para ciertos pseudomedios y agitadores de extrema derecha: "Ahora que OK Diario es OK porque cree que todo está bien y que Vito Quiles demuestra ser muy buen chiquillo que solo hace preguntas sin meterse con nadie... Ahora voy yo y lo estropeo".

En la recta final de su monólogo, el presentador abordó las graves consecuencias que tiene para él ejercer su libertad de expresión frente a las cámaras. Lejos de victimizarse, utilizó de nuevo la retranca para referirse a la avalancha de insultos, amenazas e incluso deseos de muerte que recibe a diario por atreverse a opinar.

"Alguna gente inquieta por romper yo el clima de paz y dulzura, me lo hace saber generosamente en mis redes sociales", explicó Sánchez. El presentador remató su intervención ridiculizando a sus acosadores digitales y su bajo nivel cultural al enviarle estos mensajes de odio: "Me lo hacen saber con sus faltitas de ortografía, pero muy generosamente... no se puede llevar lo de la paz mundial y la ortografía pa'lante".

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