La reciente reforma del Reglamento General de Circulación, que entra en vigor el 1 de octubre, pretende ser un hito en la movilidad urbana. Sin embargo, bajo el discurso de "poner a las personas en el centro", se esconde una colección de ocurrencias que, lejos de resolver los problemas de convivencia vial, los maquillan con pintura fresca sobre una pared agrietada.

Recreación de los semáforos LGTB de Madrid

El fin de la ambigüedad semafórica: una victoria pírrica

La medida estrella es, sin duda, la prohibición de que la luz ámbar intermitente para coches coincida con la luz verde para peatones. Si bien es un avance en seguridad, este cambio no deja de ser un reconocimiento tácito de que durante años hemos permitido un "limbo jurídico" en los cruces que ponía en riesgo a los viandantes. En lugar de celebrarlo, deberíamos preguntarnos por qué ha hecho falta tanto tiempo para corregir algo tan elemental.

Los beneficios del carril bici para la ciudad se han demostrado en Toronto

Ciclistas al centro del carril: la teoría choca con la realidad

Más controvertido es el nuevo estatus de los ciclistas. La norma les otorga el derecho a circular por el centro del carril y exige una distancia de cinco metros para ser adelantados. En un país donde las calles históricas son angostas y el aparcamiento es una odisea, esta medida parece diseñada en un laboratorio, no en el asfalto real. La teoría es impecable; la práctica, inviable sin una reestructuración profunda del viario que ningún ayuntamiento puede afrontar a corto plazo.

Detenido el conductor de autobús escolar por ir bajo los efectos de las drogas. EP.

La supresión del cinturón para profesionales: una deuda histórica

La supresión de las exenciones del cinturón para taxistas y repartidores es, probablemente, el único acierto rotundo. Era un anacronismo que estos profesionales, por el mero hecho de estar "de servicio", pudieran prescindir de un elemento de seguridad básico. Su obligatoriedad es un triunfo de la lógica sobre las viejas costumbres.

Doble rasero ministerial: plazos que huelen a electoralismo

Sin embargo, el reglamento cojea en su aplicación. La decisión de aplazar la obligatoriedad del casco y el alumbrado para patinetes hasta 2027 es un síntoma de debilidad política. Si la seguridad es prioritaria, ¿por qué se concede una moratoria de un año? Da la sensación de que el Gobierno teme enfadar a un sector económico pujante antes de las próximas citas electorales.

Por ahora, los escolares gallegos tendrán que seguir utilizando la mascarilla en los recreos (Foto: Europa Press).

"Caminos escolares seguros": buena idea, mala ejecución

Finalmente, la creación de los "caminos escolares seguros" es un brindis al sol. La norma los define, pero no los financia. Sin un plan de inversión claro, serán los consistorios, ya ahogados económicamente, quienes tengan que rascar de su presupuesto para cumplir con la ley.

El verdadero problema: demasiada normativa frente a la educación

Mientras el Gobierno modifica semáforos y carriles, se olvida de lo fundamental: invertir en educación vial desde la infancia para cambiar la cultura del volante. La reforma es, en definitiva, un parche ambicioso pero insuficiente, que prioriza la normativa sobre la educación vial y que deja en el aire la pregunta clave: ¿de qué sirve cambiar las reglas si no cambiamos la mentalidad de quienes conducen?

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora