El debate sobre la inmigración está en el epicentro de la mesa política, tanto por el inicio de los trámites de la regularización de migrantes residentes en España como por el polémico pacto del Partido Popular y Vox alcanzado en Extremadura y que incluye el rechazo al reparto de menores. En este sentido, la postura de las dos derechas ha marcado distancias con la esgrimida por el Gobierno central, pero no únicamente en este ámbito, sino en el sentir de buena parte de la sociedad.
A modo de réplica a las posturas de los partidos de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, se pronunció este miércoles el escritor Benjamín Prado, quien recurrió a las declaraciones del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien vio con buenos ojos la regularización.
“Es lógico que se regule en un montón de momentos a gente que está trabajando en la economía sumergida, especialmente, la gente que está trabajando, tiene todo el derecho a estar regularizada para tener un trabajo digno y su Seguridad Social, como tiene que ser”, respaldó el mandatario de la patronal, nombrando así sectores con un buen volumen de migrantes trabajadores, como son la construcción o el campo.
Tras conocer estas palabras, el también colaborador de televisión lanzó un dardo a Génova, considerando qué cambio en sus filas deberían llevar a cabo para dar un giro a esta postura. “Todos de acuerdo, menos Vox y Vox Esponja”, comentó al principio en clave de ironía. Al tiempo, añadió: “Me parece que, cada vez más, el objetivo del PP no debe ser echar a Sánchez, sino a Feijóo”, sentenció este miércoles a través de X –antigua Twitter-.
Todos de acuerdo, menos Vox y Vox Esponja. Me parece que, cada vez más, el objetivo del PP no debe ser echar a Sánchez, sino a Feijóo. https://t.co/ffmkFfhw1Y
— Benjamín Prado 📚 (@pradobenjamin) April 22, 2026
La negativa del PP a asumir la regularización de migrantes
Desde que el Gobierno central de Pedro Sánchez anunció la puesta en marcha de la medida, la cual se lleva efectuando desde hace escasos días, desde Génova han dado orden a dar la batalla en contra. El secretario general del PP, Miguel Tellado, emplazó este lunes a todos los ayuntamientos gobernados por el partido de Ferijóo que presentaran mociones para frenar el proceso, prueba de ello, en Madrid, donde tanto el alcalde José Luis Martínez-Almeida como la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, han manifestado su rechazo, tanto que ésta última presentó recurso en el Tribunal Supremo.
El propio Feijóo cargó contra la medida asegurando que, gracias a ella, se permitirá regularizar “a granel” a personas “con antecedentes policiales”, aunque esta premisa no comulga con los requisitos básicos para acceder a la regularización, puesto que el solicitante tiene que probar que no tiene antecedentes ni en su país de origen ni en España.
Esta postura se suma al fondo y la forma del pacto alcanzado en Extremadura –que se extrapola a su vez a Aragón-, en el que reza la “prioridad nacional” por la que Vox impone que los españoles van primero en el acceso y prestación de los servicios sociales, relegando a ciudadanos de segunda a la población migrante, a menos que se trate de casos de “urgencia vital”. Pese a haber suscrito este pacto el PP de María Guardiola, debido a la polémica suscitada en el ámbito nacional, Génova giró parcialmente el guion, dejando este miércoles solo a Vox en la votación en el Congreso de los Diputados sobre esta cuestión, teniendo en cuenta que algunos de sus barones de peso, como la madrileña Díaz Ayuso o el andaluz Moreno Bonilla, también se opusieron.