Ir al contenido principal
Extratele

Losada apunta a Ayuso y Almeida al reducir el debate de vivienda a cuchillos y hummus: "No hay nada que contar"

El analista cuestiona el discurso del alcalde sobre la acampada de Sol y pone el foco en quienes tienen competencias en materia de vivienda

Logo de ElPlural
El periodista Antón Losada. Malas Lenguas.

El periodista Antón Losada. Malas Lenguas.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

La polémica por un cuchillo de cocina fotografiado junto a pan y un bote de hummus en la acampada de la Puerta del Sol ha terminado convirtiéndose en uno de los símbolos del enfrentamiento político en torno a la protesta por el derecho a la vivienda. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha utilizado la presencia de cuchillos, adoquines y otros objetos para cuestionar que la concentración pueda considerarse pacífica. El Ayuntamiento ha remitido incluso imágenes a la Delegación del Gobierno para advertir de un supuesto riesgo para la seguridad.

En este contexto, Antón Losada ha puesto el foco en Malas Lenguas en una cuestión que, a su juicio, resulta mucho más relevante que la discusión sobre los utensilios presentes en la acampada: quién está hablando realmente de vivienda y quién está evitando hacerlo.

La intervención de Losada ha llegado después de que se mostraran las declaraciones de Almeida, que había cuestionado el carácter pacífico de la protesta y enumerado "adoquines, cuchillos de grandes dimensiones, hornillos, peleas y altercados". El alcalde también había preguntado qué tenía de pacífico la difusión de panfletos en los que aparecen representaciones de Almeida y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ensartados.

Losada ha planteado que detrás de este discurso pueden existir dos elementos simultáneos. "Yo creo que es una combinación de los dos elementos", ha señalado. Por un lado, ha considerado que este tipo de mensajes pueden servir para generar preocupación entre los votantes y presentar la protesta como una amenaza al orden establecido. "Cuidado, que esto viene el comunismo, cuidado, que viene el desorden, cuidado, que esto es el fin del orden y de la paz", ha resumido.

Pero para el periodista existe un segundo aspecto que considera todavía más importante: la transformación de un debate sobre políticas públicas en un debate sobre declaraciones, imágenes y polémicas.

Losada ha dirigidp entonces su atención hacia Almeida y Ayuso. En su opinión, ambos aparecen públicamente opinando sobre la protesta, mientras que la discusión sobre las medidas concretas de vivienda queda relegada a un segundo plano.

"La presidenta de la Comunidad de Madrid parece una tertuliana, no parece que tenga responsabilidad ninguna en materia de vivienda", ha afirmado. Y ha añadido que Almeida tampoco debería limitarse, a su juicio, a ejercer de comentarista, puesto que el Ayuntamiento tiene responsabilidades relacionadas con la gestión del suelo en Madrid.

La reflexión se ha extendido después al resto de presidentes autonómicos. Losada ha llamado la atención sobre el silencio que, según su percepción, han mantenido durante estos días otros dirigentes territoriales mientras el debate sobre la vivienda se intensificaba.

"Son los grandes muditos de esta semana", ha aseverado, antes de citar a presidentes autonómicos que habitualmente intervienen en numerosos debates políticos. Para Losada, el contraste resulta llamativo porque las comunidades autónomas desempeñan un papel central en las políticas de vivienda.

El periodista ha resumido su crítica con una frase que condensa toda su intervención: "Hablamos de los cuchillos, hablamos del comunismo, hablamos del oso y el madroño, pero de lo que estamos haciendo en vivienda no, porque hay poco que contar".

La polémica del cuchillo ha adquirido especial protagonismo después de que el Ayuntamiento utilizara una fotografía del utensilio junto a pan y hummus como parte de su argumentación sobre los riesgos de la acampada. En paralelo, los participantes han defendido que se trata de elementos vinculados a las actividades cotidianas de quienes permanecen allí, mientras que los adoquines aparecen utilizados, entre otras cosas, como contrapesos de las tiendas.