El Youtuber y creador de contenido Jordi Wild ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los debates más recurrentes -y más incómodos- de nuestro país: la fuga de YouTubers y streamers a países como Andorra para pagar menos impuestos. El creador de contenido, uno de los más influyentes del país, ha hablado sin tapujos en el podcast Spicy4Tuna sobre por qué nunca ha dado el paso de marcharse, a pesar de habérselo planteado cuando “empezaba a mover más dinero”, y lo que opina sobre todos aquellos que se han trasladado al país pirenaico con el objetivo de pagar menos impuestos.

Según ha explicado el catalán, la idea de cambiar su residencia fiscal fue algo que apareció de forma natural, impulsada por su propio asesor. No obstante, la idea no tardó en descartarse. “Yo no sería feliz ahí. Lo he dicho muchas veces”, ha zanjado.

Eso sí, el Youtuber no ha cargado contra quienes sí decidieron irse. Al contrario, ha defendido con firmeza su derecho a hacerlo y ha criticado el discurso que los señala como si tuvieran una obligación moral de quedarse en España por el simple hecho de ser españoles. Nadie tiene la “obligación de vivir en ningún sitio”, ha afirmado Wild, recordando que uno puede mudarse por “trabajo, dinero, amor o porque te guste otro país”.

“¿Quién soy yo para decirle que te tienes que quedar aquí porque has estudiado aquí?”, se ha preguntado, antes de añadir que la migración “ha sido el motor del planeta” y que todos, de una forma u otra, “somos migrantes”. Desde su punto de vista, quedarse en España no convierte a nadie en más responsable ni irse en alguien egoísta.
 

Andorra y Dubái, la idea de no encajar

Más allá de la cuestión fiscal, el Youtuber, uno de los más famosos y seguidos a nivel nacional, ha explicado con bastante detalle por qué no se ve viviendo ni en Andorra ni en otros destinos habituales entre creadores de contenido. Sobre el país pirenaico ha sido especialmente gráfico: "Para mí Andorra es una cárcel muy bonita”. Ha reconocido que es un sitio “muy bonito para un fin de semana”, pero no para construir una vida porque “es un sitio que está muerto”.  “No soy persona de montaña, de frío, etc. Las veces que he ido es porque al final tengo Andorra a 2,5 horas“, ha asegurado.

El Youtuber ha recordado que ha estado allí muchas veces, incluso antes de ser conocido, y que la sensación siempre ha sido la misma. “Estuve hace poco y eran las nueve de la noche y no había nadie por la calle”. Para alguien que se define como una persona “social”, que necesita moverse y estar cerca de grandes ciudades, Andorra no encaja en absoluto.

A eso se suma un problema más práctico: su trabajo. “El podcast no lo puedo hacer en Andorra”, ha explicado, porque no puede pedir a los invitados que se desplacen casi tres horas desde Barcelona. “No es viable”, ha sentenciado.

Tampoco Dubái le convence. Aunque ha confesado que es un lugar atractivo para gastar dinero, como “un parque de juegos para adultos”, demasiado artificial y sin vida real en la calle. “La gente no va por la calle, vas con el coche hasta el sitio y no hay un ambiente real”, ha señalado, añadiendo además que “luego no es tan fácil sacar el dinero” como parece.

Más allá del destino concreto, Wild ha querido poner el foco en el fondo del problema: la fiscalidad y la presión que sienten muchos creadores en España. "Yo pago un dolor en las entrañas", ha afirmado, asegurando que las cosas "se están haciendo muy mal". Según su visión, cargar con tantos impuestos a quienes más ganan solo provoca que busquen la manera de “marcharse”.

En ese sentido ha defendido que una fiscalidad más razonable evitaría muchas fugas. “Una tasa del 25 o del 30% sería buena, mucha gente se quedaría", ha concluido.

Aún así, Jordi Wild ha dejado claro que, en su caso, el dinero no lo es todo. Prefiere quedarse, pagar más y vivir como quiere antes que mudarse a un sitio donde no sabe si sería feliz.

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