Las protestas no cesan en plena cuenta atrás para la nueva edición del Festival de Eurovisión marcada nuevamente por la polémica participación de Israel. Después de la petición de Salvador Sobral y de la presión de los participantes del Festival Da Cançao 2026, los trabajadores de la televisión pública de Portugal han hecho un llamamiento al boicot contra el certamen europeo por la crítica situación que se vive en Oriente Medio. 

Para ser más exactos, según informa la agencia de noticias Lusa, los empleados de la cadena portuguesa han pedido que Portugal no participe ni emita esta edición del concurso musical a través de una carta abierta dirigida al presidente del Consejo de Administración de RTP, Nicolau Santos, al ministro de Asuntos Exteriores, Paulo Rangel, y a la ministra de Cultura, Margarida Balseiro Lopes,.

"Permitir que Israel participe en un evento que se presenta como una celebración de la paz, la diversidad y la unidad entre los pueblos representa una afrenta a las víctimas, un intento de encubrir crímenes y una instrumentalización cultural que la Administración Pública portuguesa no debe, no puede ni legitimará", destacan en esta misiva, recordando que la asamblea de trabajadores de la RTP ya mostró su rechazo a las decisiones que la UER tomó en diciembre, las cuales permitieron la participación de Israel y provocó la retirada de España y de otros cuatro países: "Desde entonces, y de forma incomprensible a la luz del empeoramiento de la situación humanitaria y del derecho internacional, esta decisión permanece inalterada, ignorando la postura expresada por los trabajadores del servicio público". 

"Hoy, ante la sucesión de acontecimientos en Oriente Medio, que incluyen violencia extrema contra civiles, desplazamientos forzados masivos, destrucción deliberada de infraestructuras civiles y persistentes campañas de desinformación, es imposible permanecer en silencio", subrayan.

Por otro lado, los profesionales también piden a la televisión pública lusa que "la administración pública portuguesa afirme, mediante este gesto, que la cultura no sirve para encubrir crímenes ni para desviar la atención de actos condenados por la comunidad internacional".

"Que esta decisión se entienda como un compromiso ético con las poblaciones que son víctimas de la violencia, el desplazamiento y la persecución", continúa esta carta. 

Un boicot que continúa tras el Festival Da Cançao 2026

Lo cierto es que esta carta de los trabajadores de la RTP se suma a una larga lista de protestas que han tenido lugar en Portugal contra su participación en esta edición del Festival de Eurovisión, que se celebrará dentro de unos días en Viena (Austria). Como decíamos previamente, los trabajadores fueron de los primeros en mostrar su rechazo a que la televisión portuguesa siguiese en el concurso musical tras la Asamblea General de la UER el pasado diciembre. 

Posteriormente, el único ganador portugués de Eurovisión, Salvador Sobral, también criticó que el país luso participase en el certamen debido a la participación de Israel: "Esta cobardía política que tenemos es consistente con la cobardía institucional de las instituciones públicas. Me pone triste, porque no es sólo un tema político, es un problema humano, y la decisión es obvia”.

“Lo que puedo hacer es hacer una apelación. No estoy en contra del Festival da Canção, al contrario. Creo que debería celebrarse, porque es una buena muestra para artistas, cantantes y compositores portugueses. Es extremadamente importante: hay poca visibilidad y las emisoras de radio solo tocan música americana”, aseguró el músico. 

“Así que, para mí, es simple: quien gane el Festival da Canção no va a Eurovisión. Es una decisión fácil. El Festival se puede celebrar con otro tipo de recompensa. Y si eso no lo decide la cadena pública, entonces depende de los artistas participantes tener esa claridad”, aseguró, festejando la retirada de, por aquel entonces, cinco televisiones participantes. “España y varios países decidieron no participar y situarse en el lado bueno de la historia”.

Y las protestas y las críticas en Portugal no se quedaron ahí, ya que, días después, 12 de los 16 artistas que participarán en la próxima edición del Festival Da Cançao, el mítico certamen musical de RTP y del que sale el representante luso para Eurovisión, han firmado un comunicado en el que muestran su rechazo a representar a Portugal en el festival musical de la UER por este mismo motivo. 

"Fue con asombro que constatamos que no se le dio el mismo destino a Israel (respecto a Rusia, expulsada en 2022 tras la invasión de Ucrania), que está, según la ONU, cometiendo actos de genocidio contra los palestinos en Gaza. Con igual perplejidad observamos los resultados de la votación en la Asamblea General de la UER: 738 votos, de 1122, a favor de las nuevas reglas de votación; es decir, una mayoría satisfecha con las alteraciones y ninguna investigación democrática sobre la participación de Israel en Eurovisión. En esta mayoría también estuvo la RTP, un hecho que nosotros, como ciudadanos y ciudadanas, además de nuestro papel como artistas, lamentamos".

"Por lo tanto, salimos a declarar públicamente, en conjunto, en una posición concertada entre actuales autores y autoras y futuros intérpretes, nuestra negativa a participar en el Festival de Eurovisión 2026 en caso de ser los representantes de la canción ganadora del Festival da Canção en marzo del próximo año. Entendemos que el país y el mundo viven momentos en los que el silencio nos convierte en cómplices de una tragedia. Con palabras y con canciones, actuamos dentro de la posibilidad que se nos da. No somos cómplices de la violación de los Derechos Humanos. Y resistimos con la cultura, con la cultura portuguesa", finalizan, sentenciando con la siguiente frase: "Viva la música. Es por ella que estamos aquí"

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