Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Lo que empezó en Malas Lenguas como un análisis rutinario de las opciones de voto de cara a las próximas elecciones generales, ha terminado en un tenso enfrentamiento en directo y en una de las disculpas más rocambolescas que se recuerdan. La protagonista indiscutible del momento ha sido Arantxa Sánchez, quien no ha dudado en referirse a Pedro Sánchez con unos términos que han incendiado por completo la mesa de debate.
El origen de la bronca se fraguó cuando Arantxa decidió analizar un tuit reciente sobre la dicotomía de los próximos comicios. "Diciendo en su último tweet que puedes votar a la V de vivienda o a la B de buitre", arrancó la colaboradora, para acto seguido proponer una alternativa de su propia cosecha. "Yo añadiría una tercera vía, porque Pedro Sánchez no es ni la V de vivienda, obviamente, ni la B de buitre", sentenció, antes de soltar la bomba: "También se puede votar al macho de la cabra, al cabrón". Lejos de echar el freno, la tertuliana justificó el exabrupto asegurando que se trataba de unas siglas cuidadosamente elaboradas: "Puedes votar corrupción, abandono de Ceuta, bronca, robar, ocupación o nepotismo".
El rapapolvo de Sarah Santaolalla
El ambiente en el estudio se cortaba con un cuchillo y la réplica no se hizo esperar. Sarah Santaolalla, visiblemente molesta por el tono empleado, frenó en seco a su compañera lanzándole un dardo directo sobre el estilo de la televisión pública madrileña. "Hombre, Arantxa, yo creo que esto no es Telemadrid", le recriminó de inmediato.
Ante el toque de atención, Arantxa intentó escudarse alegando que solo estaba hablando del "macho de la cabra". Sin embargo, Santaolalla fue implacable, le recordó los términos exactos de su acrónimo y le exigió rigor: "Aquí no se debe insultar con esos términos". "Juega con las palabras como te dé la gana, pero fíjate la doble vara de medir", advirtió la analista.
Fue entonces cuando la presentadora del espacio, Esther Palomera, tuvo que intervenir para marcar una línea roja inaceptable en el nivel del debate. Instando a la mesa a no rebajarse al barro político, Palomera sentenció: "Mejor mira, no utilicemos el mismo lenguaje que utilizan los políticos porque nos desacreditamos igual que algunos se desacreditan solos". Y remató con una exigencia clara como directora de la mesa: "Yo prefiero que determinado tipo de palabras aquí no las usemos".
Arantxa Sánchez llama cabrón a Pedro Sánchez en Malas Lenguas y al final se disculpa, o la hacen disculpar, a su manera. https://t.co/EfKps8qn3z
— DΛVID ƧΣGӨVIΛ🏳️🌈💜🔻 (@dsegoviaatienza) October 6, 2026
Unas disculpas forzadas con "notitas" y mucho sarcasmo
La escalada de tensión obligó al presentador a intervenir justo antes de despedir el programa. Gonzalo Miró cedió la palabra a la tertuliana para intentar apagar el fuego aclarando "un malentendido importante", advirtiéndole de que, de cara al público, "podrías haber llamado al presidente del gobierno cabrón". "Tienes la oportunidad antes de irnos de corregir esas palabras", le ofreció.
La colaboradora, a su manera y arrinconada por la situación, entonó el mea culpa, aunque insistió en su rocambolesca teoría lingüística. "No he insultado a nadie, lo quiero aclarar", comenzó defendiéndose. "Si alguien se ha sentido ofendido, bien sea el presidente del gobierno o en esta mesa, pido disculpas", expresó a continuación. Sin embargo, no quiso dar su brazo a torcer del todo y amenazó con aportar pruebas documentales de su invención ortográfica para justificarse: "Luego haré públicas mis notitas en las que se ve perfectamente cómo la palabra cabrón, el macho de la cabra, tiene su acrónimo y su razón".
Una excusa creativa que no convenció en absoluto a Esther Palomera, quien dio por zanjado el tema con una frase lapidaria para cortar de raíz el debate: "Pues con las disculpas sobran las explicaciones, Arantxa. Bienvenidas sean las disculpas". El broche de oro a este momento de puro surrealismo televisivo lo puso otro de los colaboradores, Manuel Rico, quien no pudo evitar soltar una carcajada en directo y rematar la escena con pura ironía ante el intento de justificación de su compañera: "No sabía que al ser acrónimo ya no era insulto, pero se aprende algo. Se aprende algo".
Sin embargo, las surrealistas explicaciones de Arantxa Sánchez encontraron un eco aún más crítico fuera del estudio. El analista y rostro habitual de la televisión, Euprepio Padula, se mostró implacable con la actitud de la colaboradora. Evidenciando que sus excusas no habían persuadido a nadie, Padula exigió consecuencias para este tipo de salidas de tono: "La mala educación debería ser razón suficiente para nominar y expulsar los que confunden programas informativos por realities".
La mala educación debería ser razón suficiente para nominar y expulsar los que confunden programas informativos por realities
— Euprepio Padula (@EuprepioPadula) October 6, 2026



