Sarah Santaolalla y Arantxa Sánchez protagonizaron un tenso y continuo cruce de reproches durante el análisis de la crisis en Ceuta y la figura de José María Aznar en el plató de Malas Lenguas Noche. La discusión fue subiendo de tono con constantes interrupciones e indirectas, dejando claro el abismo ideológico que separa a las dos tertulianas.

La mecha del enfrentamiento la encendió Arantxa Sánchez con una férrea defensa del expresidente popular, que había sido increpado a su salida de un hotel en la ciudad autónoma. La colaboradora justificó la presencia del exlíder del PP asegurando que "a Aznar le duele España igual que le duele al rey, pero no le dejan ir". En su argumentación, Sánchez quiso poner en valor su legado recordando episodios del pasado: "Aznar ha hecho muchas cosas por este país y demostró con una pequeña invasión por parte de unos gendarmes en Perejil que en dos minutos estaban fuera".

Para la tertuliana, la actitud de Aznar contrasta frontalmente con la del actual jefe del Ejecutivo. "Puede ir a Ceuta y por supuesto habrá gente que le insulte, pero puede ir a Ceuta con la cabeza alta. No así este presidente, que un mes y pico después no se ha ido a Ceuta. A Pedro Sánchez con los vecinos no le hemos visto", le reprochó. Anticipándose a las críticas de la bancada contraria, Arantxa Sánchez ironizó sobre los argumentos de sus oponentes afirmando que "si vais a sacarlo de la guerra de Irak, estamos trabajando en parte del decálogo de la izquierda", para rematar su turno de palabra proclamando abiertamente: "¡Y que viva Aznar!".

La tensión en la mesa era palpable y se visibilizó incluso en los gestos. Mientras la discusión continuaba, el presentador Jesús Cintora reparó en que Arantxa Sánchez no paraba de escribir en una libreta. Un detalle que Sarah Santaolalla aprovechó al vuelo para tirar de ironía y bromear sobre los apuntes de su compañera: "Querido diario, hoy voy a decir viva Aznar", espetó con sorna, asegurando entre risas que se podía leer un "Viva Aznar" en grande en el papel. Sánchez reivindicó sus apuntes dejando claro que se toma "en serio" su trabajo y prefiere estructurar sus argumentos "sobre la marcha".

Sarah Santaolalla elevó el tono con una durísima condena, negándose a pasar por alto el papel del expresidente en el conflicto internacional: "Aznar puso el fuego, Aznar prendió la llama, Aznar hizo una gestión negligente, y las víctimas del terrorismo merecen un respeto que no se está teniendo en esta mesa". Dirigiéndose directamente a su compañera, la analista zanjó el tema de forma tajante: "A ti te puede gustar mucho Aznar y espero que pongas muchos pósters en tu casa, pero las víctimas del terrorismo merecen un respeto y merecen que este señor de la guerra, que es un señor de la guerra, no dé lecciones de cómo se actúa y no dé lecciones de lo que hay que hacer en Ceuta".

El cara a cara no se detuvo ahí. El debate viró posteriormente hacia las concentraciones ciudadanas en las calles ceutíes, momento en el que Santaolalla denunció la manipulación política de la tragedia. La colaboradora aseguró que la situación deja un "cierto sabor de que la extrema derecha está disfrutando" y apuntó a una estrategia mediática orquestada afirmando que "no es casualidad que todos los pseudoperiodistas aparezcan con un micro allí".

Su crítica más afilada tuvo un objetivo muy concreto: la radiotelevisión pública madrileña. Santaolalla cuestionó las prioridades informativas de la cadena, sugiriendo que su cobertura es un arma política. "No es casualidad que Telemadrid, una tele autonómica, una tele que hace política y actualidad entiendo que de la Comunidad de Madrid, se haya desplazado antes a Ceuta con un micro que al ático de la señora Ayuso, a pesar de que el ático es en la Comunidad de Madrid y el problema les pille un poco lejos", ironizó.

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