En una intervención tensa y cargada de mensaje político, Afra Blanco ha convertido su paso por laSexta Xplica en algo más que un debate sobre fiscalidad: una impugnación directa al discurso del Partido Popular y, en particular, a su líder Alberto Núñez Feijóo. La sindicalista no se ha limitdo a defender los impuestos como herramienta necesaria, sino que ha desmontado lo que ha calificado como “discursos populistas” en torno a la presión fiscal en España. Su frase más comentada ha marcado el giro del debate: “Yo también puedo ser populista y preguntar quién paga a Feijóo y de dónde sale su sueldo”. No era solo una réplica, sino una estrategia para evidenciar lo que considera una contradicción estructural en la crítica fiscal de la derecha.
Blanco ha ido más allá del titular fácil y ha situado el debate en un contexto comparado: España, ha recordado, no es un “infierno fiscal”, sino un país con presión impositiva por debajo de la media europea. Citó ejemplos como Francia o Dinamarca para subrayar que quienes alimentan ese relato, a su juicio, ignoran la realidad internacional. “Menos mal que no son presidentes, porque tendríamos un conflicto diplomático con países donde se paga más”, ha ironizado.
Uno de los momentos más tensos se ha producido en el intercambio con Jon Echevarria, cuando Blanco ha cuestionado la coherencia de los jóvenes que critican los impuestos mientras utilizan servicios financiados por ellos. “¿Necesitáis Internet? ¿Qué es Internet si no son impuestos?”, ha lanzado, en una intervención que fue interrumpida en varias ocasiones, aumentando la fricción del debate.
La intervención de Afra Blanco no ha estado exenta de tensión: interrumpida en al menos dos ocasiones mientras desarrollaba su argumento, especialmente en el momento en que ha cuestionado el discurso fiscal del Partido Popular y Jon Echevarria ha respondido sin tener el turno de palabra. Lejos de frenar su exposición, las interrupciones han evidenciado el choque ideológico en el plató.
Su argumento central es claro: el mercado no funciona sin una base pública previa. Según Blanco, los impuestos no son un robo, sino el punto de partida que permite la innovación, la formación universitaria y la inversión donde el sector privado no llega. En su visión, el Estado actúa como motor inicial del desarrollo económico y social.
La sindicalista también ha alertado del riesgo político de normalizar el rechazo fiscal: “Mordéis la mano de los que os dan de comer”, ha afirmado, vinculando este clima con el auge de líderes como Javier Milei o Donald Trump. Para Blanco, el discurso antiimpuestos no es inocuo, sino una antesala de proyectos políticos que erosionan lo público.