Todo aconteció este fin de semana en North Charleston, en el estado norteamericano de Carolina del Sur. Por desgracia, el argumento se ha repetido en más de una ocasión en los últimos meses en aquel país: hombre negro es abatido por policía blanco. Esta vez tampoco han cambiado los papeles. Walter Scott, de 50 años, cae al suelo prácticamente muerto a consecuencia de los disparos efectuados por el agente Michael Slager, de 33 años. De los ocho proyectiles salidos del arma del policía, según ha informado The New York Times, tres acertaron en la diana humana.


Tecnología y la verdad
Slager aludió a una supuesta defensa propia para vaciar su cargador contra la figura de Scott. Pero a veces, las nuevas tecnologías que tanto critican e, incluso, denuestan algunos, ha servido para que se sepa la verdad.

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The New York Times recibió del abogado de la familia del fallecido el vídeo que acompaña esta información en el que se puede observar cómo se desarrollaron realmente los acontecimientos. El resumen es que el policía blanco dispara por la espalda al hombre negro que cae al suelo. A partir de ahí se suceden instantes indignantes por parte del agente: la acción de esposar al moribundo, no hacer caso a su estado y... deja caer algo junto al cuerpo de Walter Scott.

Gracias a esta grabación con un teléfono móvil, sabemos todo esto. A Michael Slager probablemente no le saldrá gratis su forma de actuar (ha sido acusado ya de asesinato, según el citado periódico).

A partir de este momento el turno es para la justicia de aquel país, tan dada a resoluciones polémicas. Al margen de esto, por una vez -porque la excepción confirma la regla que dirían los anti tecnológicos-, el smartphone ha servido para algo más que para perder el tiempo: descubrir la verdad y a un nuevo héroe americano (el desconocido autor de la grabación).