La lacra del racismo vuelve a golpear a la Premier League. El defensa del Chelsea, Wesley Fofana, denunció públicamente los mensajes racistas que recibió en redes sociales tras el empate de su equipo ante el Burnley. El jugador francés compartió capturas en las que se podían leer comentarios ofensivos y deshumanizantes, entre ellos uno que señalaba que “deberían meterte en un zoo”.
El caso no quedó en un episodio aislado. También el futbolista del Burnley Hannibal Mejbri denunció haber sido objeto de insultos durante el encuentro, lo que provocó una reacción inmediata de ambos clubes y una nueva llamada de atención sobre el problema persistente del racismo en el fútbol inglés.
Los mensajes que desataron la polémica
Tras el partido, Fofana decidió hacer públicos los mensajes recibidos en su cuenta de Instagram. En las capturas difundidas se observaban insultos de carácter racista dirigidos directamente a su condición racial, en un tono claramente vejatorio.
El central del Chelsea no acompañó las imágenes de un largo discurso, pero su gesto fue contundente: exponer el odio para evidenciar que el problema sigue presente en el fútbol profesional. No es la primera vez que jugadores de la Premier League denuncian este tipo de ataques, especialmente después de partidos con alta tensión competitiva.
La publicación generó una oleada de apoyo hacia el futbolista, tanto por parte de aficionados como de compañeros de profesión, que volvieron a exigir medidas más severas contra quienes utilizan las redes sociales para propagar mensajes de odio.

El caso no se limitó a las redes sociales. Durante el encuentro, Hannibal Mejbri denunció haber recibido comentarios ofensivos por parte de un rival en el terreno de juego. El jugador tunecino manifestó su malestar y el incidente fue puesto en conocimiento de los árbitros.
Aunque los detalles concretos están siendo analizados, el episodio añade una dimensión más preocupante al asunto: los comportamientos racistas no solo se producen en el anonimato digital, sino también en el propio césped. La Premier League, que en los últimos años ha intensificado sus protocolos contra la discriminación, podría abrir una investigación para esclarecer lo sucedido y determinar si procede alguna sanción disciplinaria.
Condena conjunta de Chelsea y Burnley
Ante la gravedad de los hechos, Chelsea y Burnley emitieron un comunicado conjunto en el que condenaron de forma tajante cualquier forma de racismo y discriminación. Ambos clubes subrayaron que este tipo de comportamientos no tienen cabida ni en el fútbol ni en la sociedad.
En el texto, las entidades expresaron su respaldo a Fofana y Mejbri y aseguraron que colaborarán con las autoridades y con la propia Premier League para identificar a los responsables. Además, reiteraron su compromiso con las campañas contra la discriminación que la liga inglesa impulsa desde hace años.
La postura conjunta de ambos equipos busca enviar un mensaje claro: la rivalidad deportiva queda al margen cuando se trata de defender valores básicos como el respeto y la igualdad.