La victoria del Panathinaikos en el Juan Roig Arena quedó eclipsada por una escena impropia de unos cuartos de final de la Euroliga. La Policía Nacional abrió este jueves tres actas tras los incidentes protagonizados por Dimitris Giannakopoulos, presidente del club griego, y miembros de su entorno después del partido ante el Valencia Basket, según la versión trasladada por la entidad taronja y recogida por distintos medios. El club valenciano subrayó, en todo caso, que no se produjo ninguna detención, frente a lo que había denunciado previamente el técnico visitante, Ergin Ataman.

El foco del incidente se situó en los últimos minutos de un encuentro de máxima tensión deportiva. Giannakopoulos, ubicado junto al banquillo del Panathinaikos, se levantó y se dirigió con gestos airados hacia la mesa de anotadores, provocando un revuelo en esa zona del pabellón. La secuencia obligó a intervenir a personal de seguridad y terminó con la actuación policial una vez finalizado el partido.

El choque, ya de por sí cargado de dramatismo, acabó con triunfo griego por 105-107 tras una prórroga. Nigel Hayes-Davis decidió el partido con una canasta sobre la bocina, colocando el 0-2 en la eliminatoria y dejando al Valencia Basket al borde de la eliminación en los cuartos de final de la Euroliga.

Tras el encuentro, Ergin Ataman compareció ante los medios, pero se negó a contestar preguntas. El entrenador del Panathinaikos aseguró que una decena de policías habían acudido al vestuario del equipo griego para detener al presidente y a otros integrantes del club, una versión que elevó todavía más la tensión posterior al partido.

Sin embargo, el Valencia Basket matizó lo ocurrido y rebajó esa acusación. Según el club taronja, la Policía no detuvo a nadie, sino que abrió acta a Giannakopoulos y a otras personas por no seguir las indicaciones de los agentes y generar tensión. Esa diferencia entre la versión del técnico visitante y la explicación del club valenciano marca uno de los puntos centrales del episodio.

Valencia estalla

La respuesta más dura llegó por parte de Pedro Martínez. El entrenador del Valencia Basket felicitó primero al Panathinaikos por su victoria, pero cargó con contundencia contra el presidente griego y pidió a la competición que actúe.

“¿Queda claro que les felicito por su victoria? El presidente del Panathinaikos es un impresentable, la Euroliga no debería permitirlo”, señaló el técnico valenciano.

Martínez fue más allá al interpretar que la conducta de Giannakopoulos no puede quedar reducida a un episodio aislado de tensión competitiva. Para el entrenador del Valencia Basket, el dirigente trató de condicionar el ambiente del partido con su aproximación a la mesa de anotadores, un comportamiento que, a su juicio, rebasa los límites aceptables en una competición como la Euroliga.

Un presidente reincidente

El nombre de Dimitris Giannakopoulos no aparece por primera vez asociado a una polémica disciplinaria en el baloncesto europeo. El máximo dirigente del Panathinaikos ya fue sancionado por la Euroliga en 2025 con una multa de 100.000 euros por sus declaraciones en redes sociales sobre el arbitraje, otros clubes y la propia organización de la competición.

Ese mismo año, la Euroliga también le impuso una suspensión de cinco partidos para asistir a encuentros de la competición y una multa adicional de 10.000 euros por acciones consideradas amenazantes contra los árbitros. La propia organización recogió esa sanción dentro de sus decisiones disciplinarias posteriores a la Final Four.

La Unión de Árbitros y Oficiales de la Euroliga también condenó en 2025 publicaciones atribuidas al entorno del propietario del Panathinaikos por ataques reiterados a colegiados, al considerar que ese tipo de mensajes dañaban la confianza en la competición y afectaban al trabajo de los árbitros.

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