El expresidente de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, durante la conferencia de prensa que ha ofrecido hoy para presentar su libro "El dilema", en la que ha evitado polemizar con el que fue su vicepresidente económico Pedro Solbes en relación con la gestión de la crisis y ha subrayado su agradecimiento y lealtad a todos los que formaron parte de sus equipos. EFE El expresidente de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, durante la conferencia de prensa que ha ofrecido hoy para presentar su libro "El dilema", en la que ha evitado polemizar con el que fue su vicepresidente económico Pedro Solbes en relación con la gestión de la crisis y ha subrayado su agradecimiento y lealtad a todos los que formaron parte de sus equipos. EFE



Rajoy y todo el PP exhiben como gran logro económico haber evitado que España fuera rescatada. Lo que olvidan es que Rajoy pasará a la historia por ser el primer presidente de la Democracia que sí tuvo que pedir un rescate, tuvo que pedir dinero para salvar a los bancos españoles de la quiebra. Es cierto que es un rescate parcial y no total, como el de Grecia, Irlanda o Portugal, pero es un rescate al que previsible y afortunadamente terminará el 31 de diciembre de este año. Pero los 43.000 millones de euros que nos prestaron entre la Unión Europea, el Banco central y el Fondo Monetario Internacional lo tenemos que pagar entre todos los españoles porque se apunta al déficit estatal. Y Ahora sabemos algo más, que Zapatero evitó ese rescate en tres ocasiones entre 2010 y 2011. La primera vez se lo propuso el entonces director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, la segunda el entonces presidente del BCE, Jean-Calude Trichet, y la tercera -la más directa- la propia Angela Merkel. A las tres dijo no.

"Debo y quiero recordar"
Zapatero se convierte en el primer líder de la Unión Europea que da información de lo que se vivió en los transcendentales Consejos Europeos y las disputas entre los diferentes primeros ministros. Hay una avalancha de datos e información en su libro, que empieza relatando como vivió el día que presentó su plan de recortes en el Congreso por un importe de 15.000 millones de euros. Zapatero presenta su libreo cuando el PP lleva dos años Gobernando y cuando el PP ha acometido dos recortes, el primero de 8.000 millones en Educación y Sanidad y luego otro de 65.000 millones a todas las áreas. En este contexto el ex Presidente lo tiene fácil, y por eso ante los periodistas afirmó: "Debo y quiero recordar que mantuve intacto el sistema sanitario y las prestaciones públicas. Que mantuve intactos todos los derechos y el sistema público educativo y que seguí incrementando las becas”.

También recordó que con el único recorte que hizo ni se introdujeron copagos sanitarios ni farmacéuticos ni se rebajaron las becas, al contrario, en el 2011 (el peor) subió otra vez el presupuesto de becas. Por supuesto aprovechó para recordar que nunca bajó las pensiones: subió las mínimas y congeló las máximas. De esta forma, sin arremeter contra Rajoy, Zapatero marcó diferencias con el PP.

Por qué no convocó elecciones
En la rueda de prensa en la que presentó su libro, Zapatero reconoció que los ajustes que llevó al Parlamento el 10 de mayo de 2010 fueron inevitables y se tuvieron que decidir en horas para evitar el hundimiento del país. Preguntado si debería haber convocado elecciones respondió que convocarlas "podría haber sido un riesgo serio para la estabilidad económica de nuestro país" y explicó que aguantó hasta noviembre de 2011 "por un sentimiento de responsabilidad política con tu país, en mayo de 2010 era consciente de que el país lo iba a poder hacer. Cualquier otro gobierno lo hubiera tenido que hacer". Zapatero lo explicó con una frase: "quien recibe los aplausos tiene que afrontar también las decisiones más difíciles".

Ni engaño ni ocultación
En su libro Zapatero hace autocrítica y lo recordó en su comparecencia ante los medios. Concretamente reconoció que fue un error tardar en pronunciar la palabra "crisis", y aunque realmente solo se resistió dos meses a pronunciar esa palabra y la pronunció en el Parlamento antes de que cayera Lehman Brothers, en el imaginario de la gente ha quedado que se resistió años a pronunciar la palabra. El ex Presidente ha explicado que se resistió a pronunciar la palabra crisis por un "afán de mantener la confianza y dar un mensaje positivo a los inversores", porque hasta julio de 2008 la economía española aún crecía.

Zapatero envió un mensaje al PP, no olvida que este partido ganó las elecciones con un mensaje: Zapatero era el culpable de la crisis y bastaba con que gobernara el PP para que la crisis se arreglara. Dos años después los datos y la realidad demuestran lo contrario, por eso afirmó que combatir esta crisis "no era tan fácil, no es tan fácil, como algunos pensaban".