El presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno Álvarez, posa ante la sede de la Fundación "Ramón Areces" de Madrid, momentos antes del inicio de la junta de accionistas en la que aprobaron los resultados del ejercicio 2014 y la actualización de sus estatutos sociales. EFE El presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno Álvarez, posa ante la sede de la Fundación "Ramón Areces" de Madrid, momentos antes del inicio de la junta de accionistas en la que aprobaron los resultados del ejercicio 2014 y la actualización de sus estatutos sociales. EFE



El Corte Inglés tenía marcado a fuego por su creador, Isidoro Álvarez, que la mayoría accionarial del grupo debía pertenecer siempre a la familia, por ello era impensable pensar que los apellidos 'Areces' pudieran llegar a ser expulsados del Consejo de Administración. El fundador y creador del imperio comercial, Isidoro Álvarez, dejó a su muerte el imperio arruinado con una deuda estratosférica dado que recurrió al crédito para la expansión del grupo. Isidoro Álvarez era de ideología profundamente reaccionaria y conservadora, hasta el punto de pensar que las mujeres debían dedicarse a la casa y a los hijos y que los negocios eran cosa de hombres, por eso colocó al frente del grupo a su sobrino Dimas Gimeno, aunque sus hijas finalmente han entrado en el consejo.

Junta histórica
La sucesión no ha sido fácil y ha habido y hay más tensión de la que se cuenta. Entre otras cosas porque el nuevo presidente del grupo ha tenido que adoptar decisiones urgentes y drásticas para que la compañía no se fuera por el sumidero. Vendió la mitad de la financiera al Santander, ha hipotecado edificios y ha dado entrada a un nuevo inversor, nada más y nada menos que al jeque de Qatar Hamad Bin Jassim, una de las mayores fortunas del mundo, que ha adquirido el 10% de El Corte inglés por mil millones de euros, dinero que según lo aprobado por la junta se destinará a reducir deuda.

La entrada de alguien ajeno a la familia y que además es un inversor extranjero ya es de por sí un notición para la historia del grupo, pero además en la junta celebrada el domingo se aprobó la expulsión del consejo de administración de Carlota Areces, representante de Corporación Ceslar que tiene el 9% de las acciones. Su expulsión se justificó por deslealtad al difundir información confidencial sobre la entrada del jeque, a la que se oponía.

A los tribunales
Carlota Areces Galán y Javier Areces Galán han trasladado a varios medios de comunicación que Corporación Ceslar, S.L. emprenderá medidas legales e impugnará toda la junta general de accionistas para que  todo quede anulado “tan pronto como sea posible”. La expulsión de Carlota Areces se introdujo en los temas de la junta como punto fuera del orden del día y fue aprobada con todos los votos representados en la junta, a excepción de Carlota y Javier Areces Galán.