Hace unos meses el presidente de técnicos de Hacienda, Gestha, daba unos datos que deben servir para encabezar esta información. "La creencia extendida -decía Carlos Cruzado- de que el farude es cosa de autónomos y pymes, el popular "con IVA o sin IVA", lo cierto es que el 72% del total del fraude en España es atribuible a grandes fortunas, corporaciones empresariales y grandes empresas, lo que supone una evasión fiscal de 43.000 millones de euros".

Montoro sigue 'apuntando' contra los ciudadanos, aunque los inpectores insisten en que el fraude está en las grandes empresas y los grandes capitales. Foto EFE Montoro sigue 'apuntando' contra los ciudadanos, aunque los inpectores insisten en que el fraude está en las grandes empresas y los grandes capitales. Foto EFE



A este hecho debe ser al que respondieron Cristóbal Montoro y el Gobierno con la llamada ley de amnistía fiscal, que no logró por cierto el objetivo primario que decía buscar, regularizar capitales para que regresaran a España o para que surgieran de la economía sumergida. Y quizás en consecuencia, es también ésta la razón que ha llevado al ministro a lanzar lo que el diario Expansión denomina en una información que hace pública este jueves intensificar "la lucha contra el fraude a pie de calle". Lo que en la práctica significa que los inspectores van a intensificar la vigilancia de manera exhaustiva las actividades cotidianas de los ciudadanos en las que Hacienda piense que puede dar un nicho de fraude.

Inspectores a escudriñar en las actividades cotidianas de los ciudadanos
¿Cuáles son esos nichos? Al parecer las grandes celebraciones personales (bodas, bautizos, comuniones...) y populares. Cuenta el diario cómo este año, por ejemplo, se produjeron numerosas visitas de los hombres de Montoro a varias fallas, pidiendo las facturas de artistas, mercadillos, pirotecnia, floristería..., y cómo se encontraron en una de ellas con un ninot del ministro representado como el cobrador del frac.

El trabajo de los inspectores, a los que Hacienda está dando cursillos  al respecto, parece ser que irá encaminado, en el caso de las grandes celebraciones familiares, a contactar con novios y padres y pedirles facturas de sus contrataciones: restaurantes, animación, transporte (limusina para novios, autobuses para invitados a la ceremonia o despedidas de solteros...), modistas y peluqueros, o floristerías. La finalidad, claro, controlar el pago del IVA.

Colegios, comunidades de vecinos..., también serán interrogados para buscar fraude
Pero el control que va a intensificar Hacienda sobre la vida de los ciudadanos va a incluir no sólo las fiestas familiares. También pedirá a los colegios que informen de quién paga las facturas y las formas en las que pagan escolarización, si los niños acuden en transporte y quién lo paga, si utilizan el comedor y quién lo paga... Y además, algo que el diario Expansión califica de novedoso, intensificarán los inspectores el control sobre las comunidades de vecinos para tener más información sobre los proveedores de servicios, sean fontaneros, electricistas o socorristas, e incluyendo a las empresas de administradores.

Seguramente nadie se opondrá a este afán investigador, pero no dejará de resultar sorprendente si, volviendo a los técnicos se leen sus recomendaciones. Gestha, en un artículo del pasado mes de mayo, advertía al Gobierno que sus medidas recaudatorias estaban siendo infructuosas; por ejemplo, que mantener la subida del impuesto de IRPF sobre las clases medias y trabajadoras se había demostrado inútil, en especial por la caída continua del empleo, lo que había llevado a que Hacienda en 2012 hubiera recaudado un 26,6% de lo que preveía, y que lo necesario es "un gran pacto fiscal que tenga como ejes la reducción del fraude en diez puntos sobre el PIB para recaudar más de 38.000 millones de euros anuales, así como un nuevo tipo impositivo del 35% para las grandes empresas con más de un millón de euros de beneficios, lo que reportaría 13.943 millones adicionales a las arcas públicas".

Una recomendación que no parece va a seguirse..., al menos de momento. Y es que quizás resulte aclaratorio sobre la 'filosofía' recaudatoria de este ministro y este Gobierno, que este mismo miércoles el mismo Montoro que ve crucial realizar esta campaña sobre bodas y bautizos, declaró que no veía oportuno abrir ahora el debate sobre el tratamiento fiscal de las Sociedades de Inversión de Capital Variable, las famosísimas Sicav, que seguirán tributando al 1%. Dice el ministro que este tema se verá en el contexto de la reforma tributaria que supuestamente se pondrá en marcha en 2014, pero advierte que si se alzara el tipo impositivo provocaría que las grandes fortunas que se esconden en las Sicav escaparían a otros territorios... Otra forma de 'contar' el viejo dicho: si debo 1.000 euros el problema es mío, si debo 1.000 millones el problema es del banco...