Números rojos para el gigante asiático de "fast fashion" en el inicio de 2026, cifras negativas para la compañía que llegan en un marcado por los cambios regulatorios en el comercio internacional y por los preparativos para su esperada salida a Bolsa en Hong Kong. Shein registró unas pérdidas netas de 99 millones de dólares durante el primer trimestre del año, frente al beneficio de 395 millones de dólares obtenido en el mismo periodo de 2025, según recoge el borrador del folleto presentado para su futura oferta pública de venta (OPV).

La compañía, con sede en Singapur, atribuye este resultado negativo principalmente al deterioro del valor razonable de las acciones preferentes convertibles y rescatables. A pesar de ello, su actividad comercial se mantuvo prácticamente estable, con una facturación de 9.052 millones de dólares (7.958 millones de euros), un 1,1% superior a la registrada un año antes.

Los ingresos procedentes de la venta de productos alcanzaron los 7.757 millones de dólares, una cifra similar a la del mismo periodo del ejercicio anterior. Por su parte, la división de servicios continuó ganando peso dentro del negocio al elevar sus ingresos un 9%, hasta los 1.295 millones de dólares.

Por mercados, Estados Unidos fue el principal foco de debilidad para la multinacional. Las ventas descendieron un 14,3%, hasta situarse en 2.040 millones de dólares, mientras que Europa registró un crecimiento más moderado, del 2,3%, con ingresos de 2.908 millones de dólares. El resto de mercados evolucionó de forma más favorable y aumentó su facturación un 10%, hasta alcanzar los 4.104 millones de dólares.

La compañía vincula buena parte de este deterioro en el mercado estadounidense a la eliminación de la denominada exención de minimis, una norma que permitía importar paquetes con un valor inferior a 800 dólares sin pagar aranceles ni someterse a determinados controles aduaneros. Según reconoce la propia empresa, la desaparición de este régimen ha afectado negativamente tanto a sus ventas en Estados Unidos como al crecimiento global de sus ingresos, además de incrementar el peso de los costes logísticos sobre la facturación.

En este sentido, los gastos operativos de Shein aumentaron un 2,2% entre enero y marzo, hasta los 8.794 millones de dólares (7.731 millones de euros). No obstante, la empresa asegura haber detectado "indicios de normalización" en el comportamiento de compra de los consumidores estadounidenses y considera que las tendencias comienzan a estabilizarse tras el impacto inicial de la nueva normativa.

La preocupación de la multinacional se traslada ahora a Europa. En el folleto registrado para su salida a Bolsa, Shein advierte de que una eventual eliminación de la exención para envíos de bajo valor en la Unión Europea podría tener un "efecto adverso significativo" sobre su negocio. La empresa recuerda que aproximadamente un tercio de sus ingresos procede del mercado europeo y reconoce que el impacto de una medida similar podría ser incluso superior al observado en Estados Unidos.

Además del riesgo regulatorio en materia comercial, la compañía identifica un incremento del escrutinio internacional sobre las prácticas ambientales y de sostenibilidad del sector de la moda. Shein alerta de que la evolución de las normativas y la creciente presión de reguladores y autoridades podrían traducirse en mayores costes operativos, riesgos reputacionales e incluso en medidas específicas dirigidas contra la empresa, especialmente por la percepción existente sobre el elevado consumo de recursos y la generación de residuos en la industria de la moda rápida.

Pese a este escenario, Shein mantiene su hoja de ruta para comenzar a cotizar en la Bolsa de Hong Kong. A principios de julio, el regulador chino confirmó la recepción de la documentación necesaria para la operación, que contempla la emisión de hasta 341,6 millones de acciones ordinarias. Aunque todavía no existe un calendario oficial para el debut bursátil, la autorización supone el último paso de un proceso iniciado hace varios años y que anteriormente contempló, sin éxito, una posible salida a Bolsa en Wall Street y posteriormente en Londres.

Las cuentas anuales de 2025 reflejan, además, una cierta desaceleración del negocio. La compañía obtuvo un beneficio neto de 2.064 millones de dólares, un 38,7% inferior al del ejercicio anterior, aunque consiguió incrementar su facturación un 8%, hasta los 41.847 millones de dólares. Unos resultados que muestran que, pese a mantener un elevado volumen de ventas, Shein afronta un escenario de mayor presión regulatoria y menores márgenes en uno de los momentos más decisivos de su historia corporativa.

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