Indra ha equipado el avión A400M del Ejército del Aire y del Espacio con su sistema antimisiles de última generación InShield, una tecnología diseñada para detectar y neutralizar de forma automatizada el ataque de uno o varios misiles. La entrega oficial de la primera unidad modificada tuvo lugar en la Línea de Ensamblaje Final de San Pablo, en Sevilla, en un acto celebrado por Airbus, fabricante de la aeronave y responsable de las adaptaciones estructurales necesarias para integrar el sistema.
InShield es un sistema de contramedidas infrarrojas dirigidas (DIRCM) que emplea un láser de alta precisión para interferir en el sistema de guiado de los misiles. Cuando detecta el lanzamiento de una amenaza, calcula su trayectoria y dirige un haz de energía láser hacia el sensor infrarrojo del proyectil para cegarlo y desviar su curso. Su elevada velocidad de reacción le permite, además, contrarrestar ataques múltiples simultáneos.
El director de Air Dominance de Indra, Miguel García Moreno, ha destacado que se trata de una tecnología extremadamente avanzada, al alcance de muy pocas empresas y países. Asimismo, ha subrayado la importancia de que el Ministerio de Defensa haya respaldado el desarrollo de un sistema crítico por parte de una compañía española, reforzando así la soberanía y la autonomía estratégica en un ámbito clave como el de la defensa.
La incorporación de este sistema resulta especialmente relevante para el A400M, un avión fundamental en la movilización de tropas y material en despliegues nacionales e internacionales. Su gran capacidad de carga implica que, en determinadas fases como el despegue y el aterrizaje, opere a velocidades relativamente reducidas, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a misiles tierra-aire portátiles (MANPADS). Con InShield, la aeronave añade una capa adicional de protección frente a este tipo de amenazas.
El sistema cuenta con un diseño modular que facilita su integración en otras plataformas. De hecho, ya ha sido contratado para helicópteros como el CH-47 y el NH-90, ampliando su uso dentro de las Fuerzas Armadas. Durante su desarrollo, InShield ha sido sometido a distintas pruebas, entre ellas los ejercicios EMBOW XVI de la OTAN, en los que se evaluó a bordo de un CH-47 Chinook del Ejército de Tierra. También se han realizado ensayos con proyectiles reales, con resultados positivos que han confirmado su robustez y eficacia.
Con esta implantación, Indra refuerza su posición como uno de los referentes europeos en sistemas de defensa electrónica para tierra, mar y aire, consolidando el papel de la industria española en programas estratégicos de alta tecnología.