Fundación Naturgy y Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) han organizado hoy el diálogo “Biometano en la transición energética: situación, tendencias, retos y oportunidades”, una jornada centrada en examinar el contexto actual, las principales dinámicas y los desafíos y oportunidades del biometano, así como su papel estratégico en la transición energética.
La sesión ha analizado el momento que atraviesa el sistema energético global en un entorno marcado por el predominio de la electricidad renovable. En este marco, durante su intervención, James Walker, líder de Gases Renovables del Centro de Innovación y Tecnología de IRENA, ha señalado que para alcanzar los objetivos climáticos en 2050, la capacidad renovable deberá triplicarse antes de 2030 y multiplicarse hasta por nueve en 2050 en comparación con los niveles de 2022.
En 2024, más del 90% de la nueva potencia eléctrica instalada fue de origen renovable, y la solar y la eólica se han consolidado como las alternativas más competitivas en la mayoría de los mercados. No obstante, pese al fuerte avance registrado, el ritmo todavía no basta para alinearse completamente con los compromisos climáticos internacionales.
En este contexto de electrificación creciente, el papel de la biomasa y de los combustibles sostenibles se ha redefinido hacia aplicaciones más específicas y de alto valor. Esto genera oportunidades industriales especialmente significativas en economías que combinan mercados bioenergéticos consolidados con abundantes recursos renovables, facilitando la integración de hidrógeno verde y carbono sostenible en nuevas cadenas de valor.
Asimismo, el biogás puede resultar determinante como combustible en sectores complejos de descarbonizar, como el transporte pesado o determinadas industrias con elevada intensidad energética. Para Walker, la descarbonización de estos ámbitos exige múltiples soluciones y marcos regulatorios que la hagan posible.
El responsable de Gases Renovables del Centro de Innovación y Tecnología de IRENA ha subrayado que, para acelerar el desarrollo del biometano, es imprescindible fijar metas claras, respaldar la expansión del sector y contar con un firme apoyo gubernamental. La financiación desempeña un papel decisivo, al igual que la innovación tecnológica y la creación de modelos de negocio adecuados que permitan implementar estas soluciones en diferentes realidades locales. Uno de los principales obstáculos que afrontan el biogás y el biometano es la fragmentación de iniciativas y esfuerzos. Para superarlo, se requiere una mayor coordinación que garantice que las instalaciones estén correctamente operativas y funcionen con eficiencia.
La jornada ha congregado a representantes destacados del sector y ha promovido el intercambio de conocimiento y de buenas prácticas ya en marcha, en el marco de un coloquio moderado por Pablo Bronte, editor y corresponsal jefe de Montel News para España y Portugal.
Descarbonización gracias al biometano
Yu Yuan, secretario general adjunto e investigador sénior de la Asociación para la Promoción de la Industria de la Bioenergía y de la Asociación China para la Promoción del Desarrollo Industrial, ha querido destacar que “cada vez hay más interés en el biometano y en la biomasa en China, y va a haber grandes cambios en este sentido en el futuro. En este sentido, el país debe fomentar la descarbonización para conseguir los objetivos marcados para el 2030. Será un año muy importante para la energía, y el biometano será cada vez más interesante”.
Yuan afirmaba también que “los usuarios industriales chinos se centrarán en la descarbonización gracias al biometano” y ha informado de que en la actualidad grandes empresas tienen el objetivo de reducir emisiones y para ello están comprando biometano.
Para concluir su intervención, aseguraba que “la política de construcción que el gobierno chino ha establecido tiene unos objetivos muy duros para los parques industriales, que deben ser un 100% de energía verde si quieren cualificarse como parques de cero emisiones y me parece que esto es lo mejor para apoyar esta economía”.
Por su parte, Mohamed Alaa, experto en energía de la División de Energía y Acción Climática de la Secretaría de la Unión por el Mediterráneo, mencionaba que cuentan con el primer informe climático que ha evaluado el impacto en la región mediterránea y “hemos visto la necesidad de acelerar el avance en la energía verde y la transición energética”. En relación con el biometano, Alaa afirmaba que “podemos hablar de una región a dos velocidades: en el norte es estratégico si hablamos de seguridad energética, mientras que en el Mediterráneo sur hay estrategias para tratar los residuos y no tanto para reemplazar los combustibles fósiles”.
A pesar de ello, Mohamed ha indicado que hay países como Egipto, Marruecos, Turquía y Jordania que ya están incorporando el biometano en sus estrategias energéticas. “Aunque estos programas están muy incipientes todavía. El biometano puede ser fundamental para la seguridad energética y es un activo estratégico”, añadía.
Para Alaa, resulta esencial fortalecer la cooperación entre el sector público y el privado. “El sector privado quiere invertir y participar, pero deben tener seguridad y para ello el apoyo público es fundamental, ya que supone dar confianza y permitir que se establezcan medidas que atraigan al sector privado y, por ende, las inversiones”. Finalizaba resaltando que “el biometano será una de las posibles soluciones para descarbonizar distintos sectores y veremos más crecimiento, sobre todo en el sector industrial”.
Karina Navarro, analista de Políticas e ingeniera ambiental de la World Biogas Association, por su parte, indicaba que “la economía circular y las energías renovables no son algo opcional, son parte fundamental de los esfuerzos de descarbonización. En este sentido, el biometano es atractivo en sectores donde la electrificación directa puede ser difícil o cara, como el acero, el aluminio o el transporte pesado y el biometano actúa como complemento a la electrificación”.
En este sentido, Karina afirmaba que “el éxito de los mercados de biometano está unido a tener buenas políticas y una seguridad legislativa. Los países que tienen bien establecidos los objetivos son más fuertes. En este marco, el sector público tiene un papel decisivo a la hora de establecer tanto los objetivos como los sectores prioritarios y apoyar las infraestructuras. Con las regulaciones y los incentivos de mercado se atraerán inversiones”.
James Walker, quien también ha intervenido en el diálogo, opinaba que “es importante articular cuáles son los desfases y las ausencias del sistema y pensar en las acciones imprescindibles para fomentar las distintas opciones. El gas es una parte importantísima del sistema energético y va a tener un papel muy relevante en la transición, pero lo que es más difícil es el desarrollo de la nueva infraestructura”.
Walker además destacaba que “es esencial comprender que el biometano es una herramienta adicional o complementaria, especialmente si pensamos en la seguridad de suministro. La sostenibilidad es un desafío enorme para el sector, pero debemos trabajar juntos para superarlo, porque la colaboración entre países y el apoyo público, ya sea a través de marcos, regulaciones, mandatos u objetivos que den confianza al sector, son fundamentales para que el productor pueda garantizar el producto y entonces podamos hablar de un mercado real”.
Durante la apertura de la jornada, Rafael Villaseca, presidente de Fundación Naturgy, ha subrayado que “el papel de las energías renovables es clave para acelerar la transición energética y cumplir los objetivos climáticos que nos hemos marcado. En este contexto, el biometano está llamado a ocupar un lugar destacado dentro del mix energético global por su carácter de recurso autóctono, su capacidad de almacenamiento y gestión. Además, no debemos olvidar su contribución en un ámbito clave como es la gestión de residuos, uno de los grandes retos de la sostenibilidad. En este sentido, el biometano puede desempeñar un papel importante, estrechamente vinculado a los principios de la economía circular, otro de los pilares fundamentales de la transición sostenible”.
Finalmente, Francesco La Camera, director general de IRENA, ha querido resaltar en relación con la jornada que “la sesión llega en un momento especialmente oportuno. El objetivo es propiciar una conversación equilibrada sobre el papel esencial del biometano en la transición energética y su aplicación en diferentes sectores. El biogás y el biometano son soluciones que durante mucho tiempo han recibido menos atención que otras renovables pese a su enorme potencial”.
El director general de IRENA ha incidido en que “de cara a 2050, se prevé que más de la mitad de la demanda energética esté cubierta por electricidad, con una participación aproximada del 91% de fuentes renovables. Para alcanzar estos objetivos, tendremos que analizar las alternativas económicas disponibles y considerar también otros elementos críticos del sistema. Nuestros análisis muestran que la bioenergía, incluida la biomasa, desempeña un papel muy relevante para cubrir las necesidades de distintos sectores”.
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