De hecho, el tipo medio del conjunto de la deuda española en circulación se sitúa en estos momentos en el 3,96%, cifra inferior al 4,82% que encontró el Gobierno del PSOE cuando asumió el poder en abril de 2004.

Incluso en la crisis
Desde el estallido de la crisis financiera desatada con la quiebra de Lheman Brothers en septiembre de 2008 las turbulencias de los mercados se han acentuado y durante los últimos dos años los ataques al euro y a los denominados países periféricos (Portugal, Irlanda, Grecia y España, más ahora Italia) han sido constantes y las primas de riesgo han sufrido algunas subidas puntuales importantes. Pero aún así, las subastas de deuda realizadas por el Tesoro español, dependiente del Ministerio de Economía, han logrado que el tipo medio de la deuda española descendiera. Si en 2007, antes de la crisis, era del 4,53%, al terminar 2008 había caído al 4,32% y al final del tercer trimestre de este mismo año de 2011 es del 3,96%, más de medio punto por debajo que al inicio de la crisis financiera.

Menos que Alemania…

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha puesto el dedo en la llaga cuando en una entrevista a un diario germano ha dicho que la deuda española es menor que la alemana y que parece que nadie quiere darse cuenta de ello. En los últimas presentaciones públicas que responsables del Ministerio de Economía han hecho ante analistas internacionales siempre han destacado esta cuestión. En la última de ellas, la realizada este mismo mes de noviembre, la Secretaría de Estado de Economía ponía sobre la mesa dos datos contundentes: Alemania tiene una deuda pública equivalente al 81,1% de su PIB mientras que España se queda en el 67,8%.

…y menos que la media
Las tablas y gráficos preparados por el Ministerio español de Economía toman como base los datos enviados por los propios gobiernos al Eurostat hasta octubre y muestran algunos datos contundentes más: la media de deuda pública de los 17 países de la zona euro es del 87,6% del PIB, o lo que es lo mismo, veinte puntos por encima de la española, que también está detrás del otro autodenominado gran pilar de la zona, Francia, cuya deuda es del 84,1% del PIB. Y todas estas cifras están muy por debajo de la deuda de Italia que lleva años instalada en el 120% de su PIB.

Menor gasto en intereses
De todas estas grandes cifras se desprenden otras más pequeñas que sí afectan a los ciudadanos de a pie. Los 17 países de la zona euro gastan de media en intereses por su deuda pública tres de cada cien euros que generan de riqueza (un 3% del PIB). Italia bate el récord y se deja 4,8 euros de cada cien, lo cual le va a obligar ahora a emprender un plan de ajuste de grandes proporciones. En Francia el coste de la deuda es del 2,6% del PIB, en Alemania supone un 2,4% y España vuelve a ganar la partida, puesto que aquí dicho coste es el 2,3% del PIB.

Más estabilidad
Las turbulencias del mercado y la necesidad de retrasar hasta el próximo año las privatizaciones parciales de las loterías y algunos aeropuertos habrían justificado que el Gobierno variara algo su calendario de emisiones de deuda, acudiendo en mayor medida a subastas de letras a más corto plazo, más baratas, pero que hipotecan los primeros meses de la próxima legislatura. Economía tiene un plan diseñado en su día por Pedro Solbes para reconvertir la mayor parte de la deuda hacia bonos y obligaciones a más largo plazo (entre tres y veinte años), cuyo coste es más estable y permite hacer proyecciones de costes más exactas, al tiempo que cualquier reducción de deuda tiene mayor impacto positivo en las cuentas estatales. El Gobierno ha decidido mantenerlo hasta el final de su mandato.