La Unión Económica y Monetaria (UEM) es entendida como el proceso con el que se coordinó la integración económica de los países de la Unión Europea en la Zona Euro. La UEM se llevó a cabo en tres fases, tal y como explica el Parlamento Europeo:

  1. Julio de 1990 a diciembre de 1993: libre circulación de capitales entre Estados miembros.

  2. Enero de 1994 a diciembre de 1998: coordinación de las políticas económicas de los Estados miembros de la UE y cooperación entre los bancos centrales nacionales.

  3. Desde enero de 1999: se introduce de manera gradual el euro como moneda de la Unión Europea y se empieza a aplicar una política monetaria común gestionada por el Banco Central Europeo. Esta última fase aún está en proceso. Ya son 19 los países que utilizan el euro dentro de la Unión Europea. De los nueve restantes: Dinamarca y Reino Unido mostraron su negativa a participar en esta tercera etapa y adoptar el euro como moneda nacional. Letonia, Lituania y Estonia han sido los últimos en cumplir con la UEM.

Gracias a la Unión Económica y Monetaria y al establecimiento de la Zona Euro se ha reducido el precio y la dificultad de las transacciones entre los estados miembros y se refuerza la imagen de unidad de los Estados miembros de cara al resto de países.

Ejemplo:

“Sí alertó sobre los riesgos de la salida del Reino Unido de la UE, al igual que el resto de grandes banqueros. ‘Mientras la Unión Económica y Monetaria esté incompleta es vulnerable a shocks de naturaleza política como ese’, afirmó.”