Qué es inflación en economía?

La inflación en el ámbito de la economía hace referencia a una notable subida generalizada de los precios en un periodo de tiempo concreto. Como consecuencia, se pierde poder adquisitivo y el equilibrio económico del país. El efecto contrario, la caída del nivel general de los precios de bienes y servicios durante un periodo de tiempo prolongado se conoce como deflación. En este caso, el poder adquisitivo de los consumidores aumenta. 

Cualquiera de los dos estados se calcula, normalmente, a través del Índice de Precios de Consumo (IPC). 

Causas de la inflación

  • Por exceso de demanda. La capacidad productiva no puede abastecer un exceso de demanda.
  • Por los costes. Cuesta más producir, por tanto, se incrementan los precios. 
  • Por circunstancias estructurales o por inercia. 

Consecuencias de la inflación

La inflación es un movimiento de la economía que no se puede predecir. Precisamente por esto, sus consecuencias son inevitables:

  • Pérdida de poder adquisitivo
  • Inseguridad e incertidumbre entre los consumidores
  • Freno al crecimiento
  • Cierto desaliento: pérdida de valor en los fondos de ahorradores, prestamistas y asalariados en general.  

Tasa de inflación

Es el porcentaje que indica el aumento de los precios de un año a otro, de un mes a otro o en lo que va de año (inflación acumulada). La fórmula para calcular la tasa de inflación es sencilla:

  • Tasa de inflación interanual (por ejemplo, para 2016): 

  • Tasa de inflación intermensual:

  • Tasa de inflación acumulada:

Ejemplo: 

“El Índice de Precios de Consumo (IPC) cerró 2016 con un incremento interanual del 1,6 %, al subir 9 décimas en diciembre respecto al mes anterior, debido al aumento de precios del transporte por el encarecimiento de los carburantes y lubricantes. Según ha publicado este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE), el dato de hoy, una décima superior al avanzado el pasado 30 de diciembre, sitúa la inflación del pasado año con la tasa más alta desde 2012.”

Inflación subyacente

Inflación reflejada por el IPC, cuando no se tienen en cuenta ni los productos energéticos ni los alimenticios sin elaborar. La razón es que los precios de estos bienes se pueden ver afectados por factores estructurales, como una mala cosecha o los conflictos entre países. 

Ejemplo: 

“La inflación subyacente, una vez eliminados los elementos volátiles (alimentos frescos y productos energéticos), se situó en el 1,2%, dos décimas por encima de mayo y tres puntos por debajo del IPC general, sumando así 48 meses por debajo del 2%.”