Ante los juzgados de lo laboral la Cadena SER está reconociendo, uno tras otro, que los despidos de sus redactores en las últimas semanas han sido improcedentes y no, como la radio de PRISA alegó en su momento, de manera mayoritaria, por causas disciplinarias. Como les informamos en ELPLURAL.COM, a los periodistas se les fueron mostrando cartas, que después no se les entregaron, en las que se les acusaba de falta de profesionalidad, indisciplina o incumplimiento de sus labores como motivo de los despidos.

Argumentos "asquerosos y humillantes"
Los afectados y otros redactores calificaron en su momento los argumentos de "asquerosos y humillantes", y ya apuntaron que con esta argumentación descalificadora que utilizaba la empresa lo que se pretendía por parte de la SER era evitar que los trabajadores pudieran acusarla de estar realizando un ERE encubierto. El argumento parece estar confirmándose con la decisión de la empresa ante los juzgados laborales de reconocer despidos improcedentes y el pago de indemnizaciones máximas a los trabajadores.

El comportamiento les resulta especialmente denigrante a los trabajadores de la cadena de radio de PRISA, por la hipocresía que significa su comportamiento frente a la posición política que mantiene en antena. De hecho, durante dos semanas, cada jornada, a las 12 del mediodía, y a las seis de la tarde, decenas de periodistas y técnicos, y a pesar del ambiente amenazante que se vive en una empresa que cada mes continúa despidiendo trabajadores, se produjeron concentraciones en la redacción.



Respuesta de la redacción: concentraciones durante dos semanas
Durante estas demostraciones de rechazo a la política empresarial, los trabajadores se situaron durante cinco minutos frente al despacho del director de informativos, Rafael de Miguel. Concentraciones que acababan con los periodistas girándose y aplaudiendo en apoyo a los presentes y a los despedidos.

En sus cuentas de Twitter, los afectados, que ahora ven ante el juez cómo la SER reconoce que sí cumplían con su trabajo y no existían causas disciplinarias para sus despidos, están publicando las sentencias y mostrando su repudio al proceso que se vive en la empresa, donde se les está sustituyendo a ellos, veteranos, y con sueldos dignos, por redactores jóvenes a los que se les pagan emolumentos que a menudo no pasan de los 800 euros mensuales y a los que en ocasione se les contrata como trabajadores autónomos, según denuncian a este periódico.