El afán de Mariano Rajoy por controlar a la prensa le lleva a lanzar mensajes en clave, pero fácilmente entendibles para el poder económico, que es, a fin de cuentas, el que sustenta a los medios.

"La gran contradicción de las empresas privadas de televisión"
El presidente del Gobierno eligió un encuentro informal con importantes empresarios y banqueros de Cataluña para mostrar su enfado con los dos grandes grupos de televisión privados por dar cabida a dirigentes de Podemos. Según cuenta el periodista de El Mundo Carlos Segovia, el pasado día 30, Rajoy se reunió en los jardines del hotel Meliá con el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, el de Agrolimen, Artur Carulla y de Puig, Marc Puig, entre otros empresarios.

Relajado, al menos en apariencia, copa de vino en mano, Rajoy lanzó el dardo, sobre “la gran contradicción de las empresas privadas de televisión en España”.

¿Cómo puede un magnate como Berlusconi defender en su país la iniciativa privada y en España dar manga ancha a Podemos en las cadenas de su grupo Mediaset? Lo mismo con Atresmedia y los Lara, De Agostini y Bertelsmann, dueños de Antena 3 y la Sexta.Preguntaba el presidente, en su charla con los empresarios.

Lo que se sobreentiende
Un miembro del Círculo de Economía ha reconocido que el presidente del Gobierno planteó “la actuación contradictoria de las cadenas”, aunque “sin llegar a pedir que no se les contrate publicidad”. No es difícil prever cuál será la línea que podrían mantener algunos empresarios con la tentación de congraciarse con el Gobierno sobre este aspecto. En su crónica, Carlos Segovia recuerda que Pedro J. Ramírez reconoció que algunas empresas “redujeron su publicidad” en El Mundo cuando el diario fue “señalado por el Gobierno”, en medio de su etapa crítica bajo la batuta de Pedro J.