Vox juega a dos velocidades con el PP en Extremadura y Aragón, las dos comunidades en las que se ha consagrado como gran triunfadora, no porque haya ganado las elecciones, sino porque cosechó resultados históricos en ambas, haciendo a los ‘populares’ totalmente dependientes del partido que a nivel nacional lidera Santiago Abascal.

Sin embargo, la extrema derecha se está comportando de manera diferente con los respectivos candidatos de los conservadores, a la postre vencedores de los comicios: María Guardiola en tierras extremeñas y Jorge Azón en territorio aragonés.

La primera ha sido objeto de ataques desde el primer momento por parte de quienes, a priori, debe formar gobierno. De hecho, y pese a conseguir un 43% del voto -esto es, ocho puntos más de los que sacó su homólogo en Aragón- la respuesta de Vox ha pasado siempre por la negativa. Todo a la vez que ella se puso manos a la obra desde el minuto uno para intentar llegar a acuerdos.

En esta línea, el partido ultra ya ha anunciado su intención de tumbar el primer intento de investidura de Guardiola, que tendrá lugar los próximos días 3 y 5 de marzo, lo que abrirá un periodo de dos meses antes de la siguiente convocatoria de una nueva cita electoral, que tendría lugar el próximo 28 de junio.

Intentando sortear la imposibilidad de formar ejecutivo, Guardiola hizo público su ofrecimiento de pacto para que los socialistas se abstuvieran, lo que provocó una reacción inmediata por parte de Vox, y no solo, ya que también pilló al PP completamente en fuera de juego.

Este desplante en las primeras elecciones autonómicas que abrían un nuevo curso electoral choca frontalmente con la actitud que, a menos hasta el momento, la extrema derecha ha mantenido con Azcón. A fecha de hoy, las negociaciones entre las partes no habrían comenzado, y quien se postula para revalidar cargo no tiene prisa para ello.

La actitud de quienes tienen que respaldarse es bien diferente al que mantienen con su compañera en Extremadura. El propio candidato de la formación, Alejandro Nolasco, ha hablado siempre del futurible más inmediato sin mencionar concretamente al líder del PP. Ejemplo de ello es algunas de las entrevista que hizo el día inmediatamente después de la noche electoral, en la que llamó a “cambiar las políticas de verdad” y pidió “compromiso” al PP y emitió que “hay pueblos” en los que “no hay helipuertos”, por lo que, si a un señor “le da un infarto, no hay posibilidad real de salvarle”.

La experiencia valenciana

La experiencia valenciana -la más reciente, pero no la única- no trae muy buenos recuerdos al PP en tanto en cuanto han tenido que pagar un precio muy alto para que sus candidatos ostenten la presidencia. Carlos Mazón, primero, y Juan Francisco Pérez Llorca, después, tuvieron que asumir los dogmas de la ultraderecha por escrito y en público.

De sobra conocidos, estos pasaron, por ejemplo, por el antiecologismo en una comunidad que lo perdió todo después de la catastrófica DANA de 2024. A ello hay que sumarle el programa racista que impulsa la extrema derecha o la negación de la violencia machista.

El resultado fue que Pérez Llorca, en última instancia, asumiera la batalla contra los menores migrantes o la aplicación del Pacto Verde Europeo, además de defender la energía nuclear o del despliegue la misión europea Frontex en aguas internaciones para evitar la llegada de personas migrantes por mar.

Choque en la cúpula del PP

A nivel nacional, el presente escenario ha vuelto a generar diferencias en la cúpula del PP entre Alberto Núñez Feijóo, responsable último del partido, e Isabel Díaz Ayuso, dirigente de la Comunidad de Madrid. Mientras el segundo mantiene un discurso discreto, la responsable regional fue la única que salió expresamente en defensa de Guardiola.

Esto, con la mirada puesta en Castilla y León, que está llamada a las urnas el próximo 15 de marzo. El actual presidente regional y candidato a revalidar cargo, Alfonso Fernández Mañueco, ya arremetió contra Vox en el verano de 2024, y ahora que la distancia entre los partidos se estrecha, Mañueco se mantiene al ataque, optando más por la 'fórmula Guardiola'.

Entretanto que Abascal habla de sorpaso a medio y largo plazo. No se prevé que esto suceda, pero sí es más que plausible que, de nuevo los ‘populares’ tengan que buscar el apoyo en la extrema derecha, en este caso, para mantener la Junta. 

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